El BMX, al borde del colapso: una leyenda lanza la alarma
Viki Gómez, seis veces campeón mundial de Flatland, denuncia la crisis económica de las marcas y cuestiona el modelo de negocio que ha dominado la industria durante décadas.

"Hay casi bancarrota en todas las marcas de bicis de BMX" . La contundente advertencia de Viki Gómez , seis veces campeón del mundo de BMX Flatland, ha puesto sobre la mesa una realidad incómoda: una industria que ha popularizado el deporte durante décadas podría estar atravesando una de sus etapas económicas más delicadas.
En recientes declaraciones, el rider español señala que el problema comenzó cuando numerosos fabricantes apostaron por a baratar la producción y competir mediante precios cada vez más bajos , una estrategia que, según su análisis, terminó debilitando los márgenes de beneficio.
El enemigo inesperado del BMX
Gómez también identifica otro factor decisivo: el auge de los patinetes freestyle . Más ligeros, accesibles y fáciles de utilizar para los principiantes, estos vehículos habrían captado a parte del público juvenil que tradicionalmente se iniciaba en el BMX.
La pandemia terminó de complicar el panorama con problemas de suministro, acumulación de existencias y dificultades comerciales.
Pero el veterano campeón no se limita a criticar. En 2020 fundó Viking , junto al ingeniero David Palao, para apostar por bicicletas de titanio y fabricación especializada. Su propuesta, con modelos que alcanzan los 4.500 euros , busca demostrar que existe una alternativa basada en la innovación y la calidad.
La polémica está servida: ¿necesita el BMX reinventar su industria para sobrevivir o corre el riesgo de convertirse en un deporte cada vez menos accesible?


