Suspenden a un surfista olímpico por denuncias sexuales
Alan Cleland Jr. es señalado por varios medios como el competidor apartado provisionalmente por la WSL tras un incidente denunciado en Tahití. Su expareja, Noah Klapp, también le acusa públicamente de violencia sexual, física y psicológica.

Una suspensión provisional, graves acusaciones de abuso y una denuncia pública que ha sacudido a algunas de las mayores estrellas del surf mundial . El mexicano Alan Cleland Jr. , olímpico en París 2024 y competidor del Championship Tour, se encuentra en el centro de una creciente controversia después de que varios medios lo identificaran como el deportista apartado de las competiciones de la World Surf League (WSL) por unas acusaciones relacionadas con un encuentro privado celebrado en Tahití.
La WSL anunció el domingo que su Comité Disciplinario había suspendido provisionalmente a un integrante del circuito masculino de 2026 tras conocer acusaciones que calificó de extrema gravedad. La organización no reveló públicamente su identidad , pero Surfing World , SURFER y otros medios especializados señalaron a Cleland como el afectado.
Un incidente denunciado tras el Tahiti Pro
Según la investigación publicada por el periodista Nick Carroll , de Surfing World , las acusaciones están relacionadas con un episodio ocurrido en agosto, después del Outerknown Tahiti Pro, durante una reunión privada ajena a la organización de la competición.
La información apunta a una surfista australiana adolescente y a la presunta implicación de varios hombres. La policía de Nueva Gales del Sur habría sido informada de las acusaciones, aunque no se ha confirmado la apertura de un procedimiento penal en la Polinesia Francesa .
La WSL ha recalcado que su código de conducta se aplica a los competidores incluso cuando los hechos denunciados suceden fuera de sus eventos oficiales. La suspensión tiene carácter preventivo y no supone una declaración de culpabilidad.
Ha llegado el momento de hablar públicamente
Noah Klapp rompe su silencio
La polémica se agravó cuando Noah Klapp , surfista alemana de 23 años y expareja de Cleland, publicó un extenso testimonio en Instagram en el que le acusa de haber ejercido violencia física, sexual y psicológica durante su relación.
Klapp afirma que comenzaron a salir cuando ella tenía 17 años y que la relación duró aproximadamente doce meses. En su declaración relata presuntas agresiones, comportamientos de control y episodios de violencia sexual que, según sostiene, han tenido consecuencias duraderas en su vida.
"Ha llegado el momento de hablar públicamente" , escribió la deportista, explicando que había decidido compartir su experiencia después de conocer las nuevas acusaciones relacionadas con Tahití.
Su testimonio constituye una denuncia pública distinta del incidente que motivó la suspensión de la WSL . Ninguno de los episodios debe presentarse como un delito judicialmente acreditado.
Kelly Slater y Gabriel Medina reaccionan
La declaración de Klapp provocó mensajes de apoyo de algunas de las figuras más reconocidas del surf internacional. Kelly Slater, Gabriel Medina, Filipe Toledo, Bethany Hamilton y Tyler Wright , entre otros, reaccionaron públicamente a su testimonio.
La controversia también ha alcanzado la vertiente comercial de la carrera de Cleland. Medios como BeachGrit y ge.globo han informado de la supuesta pérdida de acuerdos con Quiksilver y Monster , aunque no se ha podido verificar de forma independiente una comunicación oficial de ambas marcas que detalle la situación contractual.
Un caso que pone a prueba al surf profesional
El caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las organizaciones deportivas, los patrocinadores y los propios deportistas ante acusaciones de esta gravedad.
La WSL deberá determinar las consecuencias disciplinarias que correspondan conforme a sus procedimientos, mientras cualquier eventual responsabilidad penal dependerá exclusivamente de las autoridades competentes.
Según la información disponible al cierre de esta actualización, no constan cargos penales contra Cleland relacionados con estas acusaciones, y la Fiscalía de Papeete había indicado que no existía una investigación local abierta. Tampoco se ha podido verificar una respuesta pública del surfista a las denuncias.
El surf mundial afronta así una controversia que trasciende la competición y plantea un desafío esencial: investigar con rigor las acusaciones, proteger a quienes denuncian y respetar la presunción de inocencia de todas las personas señaladas .


