Andreas Almgren, el maratoniano que no quiere 'hacerse el sueco' ante los africanos en su debut en Nueva York
El campeón mundial de medio maratón se estrena en la distancia fetiche del fondo a sus 31 años y pone en entredicho el dominio negro

Hace ocho años de la última vez que un atleta no nacido en África se impuso en un 'Major'. El elegido fue el japonés Yuki Kawauchi , el 'amateur' que corría una decena de maratones cada temporada y dio la gran campanada en Boston el 16 de abril de 2018 , aprovechando la lluvia, el viento y un tiempo inusualmente frío que dejó fuera de juego a los favoritos.
Desde entonces, todos los triunfos corrieron a cargo de atletas africanos, aunque dos de ellos, el británico Mo Farah y el neerlandés Abdi Nageeye , no lo hicieron representando a su país de nacimiento -Somalia-. Dicho de otro modo, el dominio del continente negro ha sido aplastante en el fondo mundial desde hace muchos años aunque algo ha empezado a cambiar.
El primer aviso serio, más allá de lo ocurrido en el 'milqui' y el 5.000 en los últimos grandes campeonatos, lo dio Jimmy Gressier con su victoria en los 10.000 metros del Mundial de Tokio 2025 . El francés era el primer atleta no nacido en África que ganaba el oro en esta distancia desde la victoria del italiano Alberto Cova en la edición inaugural de Helsinki 1983 .
La verdad es que me siento muy confiado. Quizás sea un poco ingenuo, pero he hecho algunos entrenamientos excelentes
Siendo un hecho relevante, más sonada si cabe fue la victoria de Andreas Almgren en el medio maratón del Mundial de Ruta disputado el pasado mes de septiembre en Copenhague , una prueba dominada por los africanos desde el oro del italiano Stefano Baldini Palma de Mallorca 1996.
El fondista sueco estableció además un récord de los campeonatos (58.06) en una carrera en la que derrotó, entre otros, al ugandés Joshua Cheptegei , vigente plusmarquista mundial de 5.000 y 10.000 metros en el tartán.
Almgren había ganado un mes antes el oro en los 10.000 metros del Europeo de Birmingham con una exhibición portentosa , en la misma distancia en la que había sido bronce mundial un año antes en Tokio. Nada mal para un atleta que había empezando su trayectoria 12 años antes en Eugene con un bronce mundial júnior... en los 800 metros.
Nada mejor que brillar en Nueva York
El siguiente reto del devorador de kilómetros nórdico -hasta unos 220 km semanales- llega este domingo con su estreno como maratoniano por las calles de Nueva York. Almgren, de 31 años , supone una amenaza latente para la pléyade africana, empezando por el campeón defensor, el keniano Benson Kipruto.
Kipruto ha ganado cuatro 'Majors', es bronce olímpico y este mismo año fue tercero en Boston . A sus 35 años, tiene un mejor crono de 2:02:16, que data de su victoria en Tokio 2024, marca que le sitúa noveno en la lista de todos los tiempos.
El reto del sueco es mayúsculo porque el maratón es el último gran reducto del dominio africano. Hasta tal punto que sólo hay dos atletas no nacidos en este continente dentro del 'Top 100' histórico , el francés de origen tunecino Morhad Amdouni (40º) y el estadounidense Conner Mantz (98º).
Nada de esto asusta a Almgren, un futbolista frustrado por las lesiones que compaginó hasta 2024 su carrera atlética con su trabajo como científico de datos para la empresa de software deportivo Svexa.
Esa mentalidad analítica le ha permitido diseñar sus propios entrenamientos siguiendo el sistema de doble umbral noruego popularizado por los hermanos Ingebrigtsen y el triatleta Kristian Blummenfelt.
La elección de Nueva York para su esperado debut también responde a un exhaustivo plan de trabajo que combina entrenamientos en la altura de Flagstaff, Arizona, con otros en condiciones de mucho calor. El sueco no persigue de inicio una gran marca y descartó Valencia , donde hubiera tenido que bregar con el sub'2 horas Yomif Kejelcha.
“La verdad es que me siento muy confiado. Quizás sea un poco ingenuo, pero he hecho algunos entrenamientos excelentes. El maratón es otra historia y no sabes si lo vas a lograr o no hasta que llegas a los 35 kilómetros ”, ha declarado a Runner's World.
La Gran Manzana, con sus constantes subidas y bajadas, le garantiza un ritmo más comedido, para llegar con los mejores a los últimos kilómetros a la espera de dar el hachazo definitivo en Central Park . Al menos ese es el indisimulado plan. Otra cosa es que le salga bien...



