Arce y Quijada vuelan hasta la final de los 3.000 obs. y Sevilla logra una machada en el 400
Polémica recalificación de la suiza Werro en el 800 femenino con Marta Mitjans y Rocío Arroyo fuera de la final

Tres españoles han superado el corte en sus respectivas pruebas durante la sesión matutina de la cuarta jornada en Birmingham, que marca el ecuador del campeonato. Dani Arce y Alejandro Quijada pasaron con enorme suficiencia a la final de los 3.000 obstáculos mientras que Paula Sevilla logró una más que meritoria clasificación para la final de los 400 lisos con marca personal (50.21) .
Tras la aciaga jornada vespertina del miércoles, España necesitaba aire fresco pero lo primero que llegó fue una segunda lesión en los 200 metros -ya había caído ayer Esperança Cladera-, esta vez en categoría masculina. En la segunda serie, a Oriol Sánchez se le subía el gemelo derecho a falta de 50 metros y entraba andando en meta con un crono de 28.57 . El catalán abandonaba la pista cojeando y con una bolsa de hielo en la zona dolorida.
La ronda inicial del 3.000 obstáculos , que se corría a continuación, debía ser un mero trámite para Dani Arce y Alejandro Quijada porque a la final pasaban los ocho primeros de cada una de las dos carreras.
El menos experimentado, el madrileño Quijada, corría con enorme inteligencia para entrar séptimo con un crono de 8:36.92 , en una prueba en la que los ocho primeros habían abierto un hueco tranquilizador a falta de 300 metros.
El campeón de Europa Sub'23 e Iberoamericano en 2023 alcanza así su primera gran final en categoría absoluta tras quedarse en las semifinales en Roma 2024 y Tokio 2025 . El trabajo está hecho y sólo queda soñar.
Más fácil aún debía ser la clasificación de Arce, tercero del ranking continental este año, en una carrera en la que el polaco Maciej Megier abrió un hueco de 40 metros en las primeras vueltas para se engullido por un grupo liderado por el burgalés a falta aún de 1.000 metros.
Un puesto que no abandonaría hasta la línea de meta para acabar ganando con un registro de 8:34.47 . "Lo importante era pasar. Tampoco iba con ganas de ganar pero bueno, al final me han dejado. Tampoco voy a frenar porque era un ritmo fácil para mí ", aseguraba el burgalés con una enorme sonrisa en zona mixta.
Arce ha vivido una temporada sin contratiempos y llega muy en forma, con ganas de quitarse la espinita de Roma 2024, donde tuvo anginas por el aire acondicionado y acabó quinto : "Toda la preparación ha ido orientada a este campeonato y llego en mi mejor estado de forma de siempre".
Toda la preparación ha ido orientada a este campeonato y llego en mi mejor estado de forma de siempre
"Tengo mucha ilusión porque he puesto mucho esfuerzo y mucho sacrificio en este campeonato y la verdad es que, si todo va bien, por mi parte voy a luchar por todo" , añadía el español, que no tiene preferencias por una final rápida o táctica. "Estoy preparado para todo", sentenciaba.
Sin opciones en el 800 y polémica recalificación de Werro
Mucho más complicado era soñar con una finalista en el 800 femenino, quizás la prueba más cara de este campeonato. Marta Mitjans ya había enamorado con su récord de España sub'23 en las series (1:58.52) pero ahora el reto era aún mayor, con la suiza Audrey Werro como jefa de filas en la primera semifinal.
La catalana pasó a cola de grupo al sonido de la campana y remontó un puesto para entrar séptima en la última curva. Una curva en la que Werro se iba al suelo y, de paso, tiraba a la lituana Gabija Galvydyte , dinamitando salvo recalificación la final más esperada del campeonato.
Así las cosas, Mitjans llegó a situarse cuarta en la recta de llegada pero cedía en los metros finales para entrar sexta con un crono de 1:59.91 , sin opciones de repesca por tiempos. Werro, visiblemente dolorida y consolada por sus rivales, entraba en meta (2:35.35) esperando un milagro que llegó con enorme polémica, porque la helvética había tropezado sola tras un ligero toque con la mano de la francesa Anaïs Bourgoin.
Su recalificación y el de la lituana Galvydyte implica que habrá diez mujeres en la final de mañana (22.43 horas). Todo sea por el espectáculo aunque sea a costa del juego limpio...
En la segunda semifinal, con dos gallos como Keely Hodgkinson y Femke Bol en liza , era el turno de Rocío Arroyo , que sabía que tendría opciones de pasar por tiempos tras una primera carrera algo lenta. Pero para ello tenía que acabar cuarta o quinta.
La alcalaína en cambio no pudo dar ese pasito al frente que el atletismo español espera desde su rutilante despegue el pasado año, yendo siempre a cola de grupo para acabar última con un tiempo de 1:59.32, a sólo 15 centésimas de su marca personal . Hodgkinson -ganadora de la carrera con 1:57.38 por delante de Bol (1:57.46)- se había encargado de marcar un ritmo endiablado que fue demasiado para la española.
Machada de Paula Sevilla en el 400
Tras el 800 era el turno del 400 femenino, con Blanca Hervás, Paula Sevilla y Ana Prieto buscando un billete para una carísima final . La madrileña fue la primera en correr, acabando cuarta con una marca de 51.12 , en una carrera en la que se imponía la neerlandesa Lieke Klaver con 49.71 .
En teoría con opciones aún de repesca por tiempos pero con escasas posibilidades. Tanto que tras la segunda semifinal se habían esfumado. Una carrera en la que la gaditana Ana Prieto era séptima como 51.69 y en la que se imponía la polaca y defensora del título Natalia Bukowiecka con 49.57 .
Quedaba por tanto la bala de Paula Sevilla, en una semifinal con dos sub'50 como la noruega Henriette Jæger y la británica Amber Anning . La manchega, corriendo de menos a más, lograba una fabulosa tercera plaza tras las dos favoritas -49.80 para Jæger y 49.96 para Anning- con marca personal (50.21), pasando a la final con el mejor de los cronos de repesca.
Sevilla recupera la segunda plaza en el ranking histórico español superando precisamente a su compañera en el 4x400 Hervás, sólo por detrás de los 49.67 de Sandra Myers, que datan ya de 1991.
En la recta de llegada me he sentido poderosa y he mantenido esa concentración
" No sé de dónde he sacado fuerzas pero estoy contentísima . Mi plan inicial era seguir a Anning, que iba justo por delante, hasta el 300 o el 350 y llegar como pudiera a meta, pero era mi tercer 400 y he regulado un poco más. Lo que si es verdad es que en la recta de llegada me he sentido poderosa y he mantenido esa concentración", aseguraba Paula en zona mixta.
Por último, destacar el buen concurso de Una Stancev en la altura , saltando a la primera 1.75, 1.80, 1.84 y 1.88 para atascarse en el 1.91 -su marca personal-, justo el listón que marcó el corte para la final. La andaluza de origen serbio acabó decimosexta.


