Paolo Galbiati, la fórmula del éxito de un entrenador diferente
El italiano alcanza la gloria con el Baskonia tras ganar la Copa del Rey en Valencia

Cuando llegó al Baskonia dijo que era un sueños sentarse en uno de los banquillos más legendarios de Europa y que quería hacer felices a los aficionados. Y ha cumplido su palabra. Los seguidores del Baskonia se llevaron, con el al mando, la mayor alegría desde el título de Liga de la pandamia, en 2020, último que ganaron. Y no ganaban la Copa desde 2009.
Galbiati , en un año, ha puesto remedio a esa sequía recuperando el ADN campeón de los vitorianos. Y lo ha hecho imponiendo una fórmula muy especial a base, corazón, pasión y respeto , que son los valores que promulga. Y lo único que exige a sus jugadores es compromiso total.
Galbiati es un tipo especial. Calienta con sus jugadores antes de los partidos, y tras ganar el título, protagonizó algunas anécdotas, como recibir un tartazo de manos de Kurucs (por su cumpleaños que fue el pasado 20 de febrero), sentarse con los periodistas mientras esperaba a Forrest para la rueda de prensa, subir por la grada para, llorando, abrazar a sus padres, o realizar un video llamada desde la sala de prensa con Quinn Ellis, con quien ganó la Copa en Trento , porque ambos han ganado hoy también, él con el Baskonia y Ellis con el Armani Milán .
Galbiati está quedando como un entrenador milagro, capaz de hacer campeón a equipos con presupuestos más bajos. Lo hizo een 2018, cuando contra prónostico hizo campeón de Copa al Torino , también el pasado año, con el Trento, por encima de equipos más poderosos como el Milán o la Virtus , y este año lo ha repetido con el Baskonia , grande en la Liga Endesa, pero menos favorito que otros equipos como Madrid , Valencia o Barça.
Galbiati ha cambiado por completo la mentalidad del Baskonia en apenas unos meses. Con problemas físicos, con un comienzo nada esperanzador en resultados, " aunque el equipo competía ", decía. Hasta Josean Querejeta , muy exigente con sus entrenadores, se deshace al hablar del italiano: " Es un loco del baloncesto y un entrenador extraordinariamente trabajador, que vive en el pabellón y nos ha dado una visión diferente del juego que nos venía bien , porque muchas veces estas metido en tu forma de hacer las cosas y necesitas que venga gente de fuera con una visión diferente, por lo que tenemos que estar muy contentos".
El baloncesto de Galbiati destila disciplina táctica, estrategia y mucha energía, pero ofrece un cariño al jugador con el que obtiene una enorme recompensa en forma de compromiso. Le gusta que sus equipos entiendan el porqué de cada jugada, y de hecho se lo pregunta en cada entrenamiento, porque no quiere sólo que memoricen, sino que aprendan. Y en Valencia lo que les ha enseñado, es que pueden ser campeones.


