Chus Bueno, sobre NBA Europa: "Los clubes están abiertos a entrar, pero quieren entrar todos"
"Me hubiese gustado llegar antes para trabajar juntos (con la NBA) desde la concepción del modelo. Ahora hay dos modelos muy diferentes e intentar llegar a un acuerdo es más difícil"

El director general de la Euroliga, Chus Bueno , explica en una entrevista con EFE que los 13 equipos propietarios de dicha competición están "abiertos" a entrar en un hipotético torneo creado junto a la NBA, siempre que entren todos, mantengan el control sobre el mismo y se rebajen las cantidades de ingreso que exige la liga profesional americana.
"Si quieren entrar en Europa y formar una alianza con nosotros, los clubes tienen que formar parte de este modelo y tienen que discutirse las cantidades. Es una discusión que está encima de la mesa. Los clubes están abiertos a entrar, pero quieren entrar todos y ver las mejores fórmulas para no invertir tanto", ha señalado.
Más de una década vinculado a la NBA
Bueno (Barcelona, 1969) es un hombre de baloncesto. Jugó en la ACB entre 1988 y 1994, fue director general de la Federación Española de Baloncesto (FEB) entre 2006 y 2010, y vicepresidente de la NBA en Europa, África y Oriente Medio durante 12 años, además de director de la liga estadounidense en España, entre otros cargos.
Bien relacionado con la cúpula actual de la liga americana, en febrero fue elegido CEO de la Euroliga, con el reto de acelerar su crecimiento económico y de lidiar con la intención unilateral de la NBA de desembarcar en Europa de la mano de la FIBA, enemistada con la máxima competición de clubes desde su separación en el año 2000.
"Me hubiese gustado llegar antes para trabajar juntos (con la NBA) desde la concepción del modelo. Ahora hay dos modelos muy diferentes e intentar llegar a un acuerdo es más difícil", lamenta.
Bueno reconoce que en la NBA "saben mucho de marketing, de generar valor de marca y tienen mucha experiencia global", por lo que podrían "ayudar a acelerar el crecimiento de la Euroliga", pero reivindica que ésta tiene una "infraestructura" en el continente de la que la NBA carece: "Tenemos la capacidad y la experiencia para operar en un ecosistema diverso, y a los mejores clubes y aficiones".
La Euroliga sigue con su plan, pero no cierra puertas
Estas declaraciones llegan tres semanas después de que los trece clubes propietarios de la Euroliga (Anadolu Efes, Baskonia, CSKA Moscú, Armani Olimpia Milán, Barça, Bayern Múnich, Fenerbahçe, Asvel, Maccabi Tel Aviv, Olympiacos, Panathinaikos, Real Madrid y Zalgiris Kaunas) rechazaran la primera propuesta de la NBA que, según pudo confirmar entonces EFE, ofrecía más de 500 millones de euros a repartir entre dichos clubes y exigía una inversión de 440 millones a cada uno de los interesados en sumarse al nuevo proyecto.
En dicho encuentro sí se aprobó la conversión de las licencias de los propietarios en franquicias y continuar el proceso de expansión de la Euroliga, de 20 a 24 equipos a partir del curso 2026-27. "Si hay otras propuestas de la NBA, nuestras líneas están abiertas, pero seguiremos trabajando en el modelo de la Euroliga", valora Bueno.
Aunque apela a la confidencialidad para no tratar las cifras de la primera oferta de la NBA, el director general de la Euroliga expone que los trece clubes fundadores "llevan 26 años invirtiendo y creando un producto que cuenta con 94 millones de aficionados y que hace de la Euroliga una marca potente", algo que "tiene un valor".
Bueno también responde a las recientes declaraciones del subcomisionado de la NBA, Mark Tatum, quien aseguró que el modelo financiero de NBA Europa proyecta distribuir a los clubes el triple de dinero en comparación con los planes de negocio a diez años de la Euroliga, que prevé repartir 3.400 millones entre los propietarios (2.200 de ingresos y 1.200 de las cuotas de nuevas franquicias).
"No es así. Por ejemplo, si (con NBA Europa) las franquicias ponen 500 millones y en diez años ganan 240, todavía pierden 260 millones. En nuestro caso, no pierden dinero, porque no ponen nada. Si generan 100 o 200, eso generan", ilustra el CEO de la Euroliga.
Los clubes europeos quieren gobernarse
Por otra parte, Bueno remarca que los clubes no cederán el poder de decisión a un actor externo: "Los clubes tienen una posición muy clara, querrán ser parte de la toma de decisiones. Han creado una liga de la que son los propietarios y quieren seguir decidiendo su futuro".
Asimismo, subraya que la NBA "omite intencionadamente" a la Euroliga y su segunda competición asociada, la Eurocopa, en sus proyecciones, y que la creación de una nueva competición, si no involucra a todos los equipos, generará "mucha más fragmentación" en vez de "ordenar el mercado" europeo, como defienden los americanos.
"La Euroliga y la Eurocopa no van a desaparecer. Ya hay clubes que me han dicho: 'Si llegas a un acuerdo con la NBA y nos dejas fuera, crearemos nuestra propia competición'. Si no solucionamos el problema para todos, tendremos más competiciones, se llamen como se llamen", apunta.
Con todo, el máximo ejecutivo de la Euroliga celebra que el modelo de las franquicias, "de una competición muy amplia y fuerte", ha llegado para quedarse. "Los clubes han cambiado la mentalidad, quieren estabilidad y no renunciarán a este estatus", afirma.
Según su plan de negocio, la transición al modelo de franquicias triplicará el valor de los clubes que actualmente cuentan con licencia (de 1.800 a 5.400 millones) y multiplicará por 5,7 el de la Liga (de 1.400 a 7.980 millones) en una década.
No obstante, la Euroliga afronta el reto de que todos sus clubes sean sostenibles económicamente dentro de una década, una condición que ahora cumple solo el 40%. Para lograrlo, no solo pretende modernizar los pabellones e incrementar los ingresos, sino también perfeccionar un sistema de 'fair play' al que algunos equipos "quieren darle una vuelta más".
"La próxima semana tenemos una reunión para tratar sobre esto, que los que tengan dinero puedan seguir gastando, pero también equilibrar el sistema para que no tenga un efecto inflacionista ni arriesgue el objetivo de la sostenibilidad", comenta Bueno, quien admite que "siempre va a haber diferencias" por la disparidad fiscal entre los países participantes.




