El Fenerbahce del español Miguel Méndez, a recuperar 'su' corona continental
El Galatasaray, último escollo en la final para el Dream Team turco dirigido por el actual seleccionador español. La escolta Sevgi Uzun analiza la motivación del Fenerbahce

“El trabajo no está hecho”, eran las palabras de Sevgi Uzun (Turquía, 1997) tras sellar el pase a la que será su segunda final de Euroliga tras la que ganó en 2024. Su equipo se medirá este domingo a las 20 horas al Galatasaray en un derbi que reeditará la edición de 2014, cuando sus adversarias se llevaron el título en un equipo donde despuntaba una joven Alba Torrens. Unas horas antes (17 horas) Casademont Zaragoza y Spar Girona se verán las caras también en el Príncipe Felipe de Zaragoza en el choque para decidir el tercer y cuarto puesto.
La ambición del club otomano, que impera en el continente como demuestra su séptima final en los últimos 13 años, es máxima y prueba de ello es una plantilla que cuenta con un quinteto titular repleto de jugadoras WNBA, entre ellas, la tres veces MVP de la competición continental, Emma Meesseman o la dos veces MVP de la WNBA, Breanna Stewart, fichada para disputar únicamente dos partidos. Pero tener un equipo con nombres que alumbran no es sinónimo de victoria, lo sabe bien Uzun que vivió en sus carnes la eliminación ante USK Praha el curso precedente en semifinales. Uno de esos tropiezos que pasan factura.
El año pasado aprendimos la lección de la manera más dura (...) Cuando vienes a Fenerbache sabes que el objetivo es siempre ganar el campeonato
“El año pasado aprendimos la lección de la manera más dura (...) Cuando vienes a Fenerbache sabes que el objetivo es siempre ganar el campeonato, siempre vas a por la victoria. Volviendo otra vez a Zaragoza… Te acuerdas de todas esas cosas, ¿sabes? Porque las viviste de la manera más dura. Pero hemos estado toda la temporada con eso en mente. Desde el principio teníamos todas claro que íbamos a dar lo que fuera necesario para llegar hasta aquí. Ahora quedan 40 minutos más”, cuenta la jugadora.
La final de este año será una reedición de la final de la liga turca, donde las jugadoras de Miguel Méndez se llevaron al gato al agua en un play-off que vencieron casi sin pestañear (3-0). Todo ello tras un inmaculado récord de 20 triunfos consecutivos en liga sin encajar ni una sola derrota. “Estamos contentas por cómo terminamos la liga y tenemos objetivos grandes. Sentimos la presión, pero en un buen sentido, porque estamos muy motivadas y hemos estado enfocadas en esto toda la temporada. Al final no puedes ganar nada basándote en los nombres de las jugadoras que tienes. Somos conscientes que tenemos experiencia y talento en nuestro roster, pero el año pasado también era así y perdimos. Y aprendimos de ello”, expresa Uzun.
Sentimos la presión, pero en un buen sentido, porque estamos muy motivadas y hemos estado enfocadas en esto toda la temporada
La escolta está empeñada en seguir llenando de títulos las vitrinas de su club. Una organización a la que llegó por primera vez la temporada 2019-20 y en el que encadena su quinto curso. En estos años ha pasado de ver muchos minutos desde el banquillo a ser una de las protagonistas del equipo. Esta temporada es, junto a Julie Allemand e Iliana Rupert, la única que ha alcanzado los 15 partidos de Euroliga en un roster que ha llegado hasta las 18 jugadoras inscritas en competición europea.
Experiencia con la selección de Turquía
Parte de su crecimiento lo atribuye a su presencia en el equipo nacional turco, donde fue una pieza clave para conseguir la clasificación para el Mundial de Berlín que se disputará en septiembre y con el que también ha aprendido de algunas derrotas duras. “La semifinal del Eurobasket este verano… No la voy a olvidar en toda mi vida. Estuvimos muy muy cerca y estábamos a un paso de las medallas. Era un partido muy muy importante ante Italia e intenté estar en presente en el momento”, recuerda del tiro que anotó para forzar la prórroga de un partido que se les escapó por la mínima.
De ese día le queda todavía la anécdota de forzar el tiempo añadido improvisando en una jugada que tuvo que inventarse. “Yo siempre quiero ganar, no me gusta perder. Y si quedan 10 segundos daré todo lo que sea necesario. Esa jugada en realidad no era para mí, pero terminé con el balón y estaba lista para intentar anotar. Al final en los partidos donde te lo juegas todo siempre tienes que tener la cabeza abierta porque cualquier cosa puede pasar en los instantes finales. Conseguí anotar pero perdimos ese partido, y todavía estoy triste cuando pienso en ello”, rememora.
Yo siempre quiero ganar, no me gusta perder. Y si quedan 10 segundos daré todo lo que sea necesario.
Uzun, que debutó en la WNBA en 2024 con las Dallas Wings y repitió su experiencia en las américas el curso siguiente pasando por Phoenix y Chicago, se apoya en los buenos y los malos momentos en la persona que impidió su progresión en el voleibol y la empujó hacia el baloncesto. “Me obsesionaba el voleibol y era mi sueño, pero de pequeña era muy tímida y me apunté a baloncesto porque sabía que así podría compartir equipo con mi hermana. Todo lo que hacía ella, lo hacía yo. Ahora viene a ver todos los partidos y es un gran apoyo siempre. Va a estar aquí también en la final y también estuvo el año pasado. Me recuerda siempre que fue ella la que me motivó para jugar”, dice sonriendo y señalando el nombre de Selin que tiene tatuado en el reverso de la muñeca.
Se repite la final de 2014
El último precedente de estos dos equipos en una final de Euroliga se produjo en 2014. Galatasaray venció a Fenerbache (69-58) en un día histórico para el club de Istambul que llegaba por primera vez en su historia a ese estadio de la competición y se alzaba con la corona. Un recuerdo imposible de olvidar para Işıl Alben (Turquía, 1986): “Mi consejo es que crean en ello y se lo pasen bien porque a lo largo de tu carrera vives pocos partidos como este”, explica la exjugadora y General Manager de la sección femenina del equipo.
Sobre el hecho de enfrentarse a un rival que las ha vencido en tantas ocasiones, la exjugadora insiste en las opciones de su club: “Creo que no merecimos perder 3-0 en los play-off de la liga porque hubo momentos donde jugamos a un gran nivel de baloncesto. La final son 40 minutos y creo que el pasado, pasado está. Al final es un partido y todo puede pasar. Sabemos de la calidad de Fenerbache, es un gran equipo pero nosotras tenemos un equipo joven pero con mucho talento”.
Creo que Turquía lidera el baloncesto europeo. Es un orgullo para nuestro país que siempre tengamos representantes en la final
En cuanto al hecho de que sea la quinta vez consecutiva que haya al menos un equipo turco en la final, Alben alabó el trabajo y la inversión que hacen los clubes otomanos para el impulso del baloncesto femenino. “Creo que Turquía lidera el baloncesto europeo. Es un orgullo para nuestro país que siempre tengamos representantes en la final y vamos a trabajar también para conseguir medallas en verano con el equipo nacional”, zanja.




