El Galatasaray arruina la fiesta al Casademont Zaragoza
Un parcial de 24-4 en el primer cuarto deja sin opciones de disputar la final al conjunto local (63-56)

La peor entrada en el peor momento. Casademont Zaragoza sucumbió ante un Galatasaray (63-56) que aprovechó el rédito de un primer cuarto apabullante (24 a 4) para volver a meterse en una final 12 años después. Las otomanas, que contaban con la lesión de Teja Oblak y perdieron a Jugasz a lo largo del partido, dominaron de inicio a fin un choque que terminó con sabor agridulce por dos decisiones arbitrales. Elizabeth Williams, con 12 puntos y 8 rebotes, fue la jugadora más valorada del encuentro con 21 créditos.
Antes de comenzar el choque el Felipe ya era una fiesta. Sonaba “Sarà perche ti amo” de Raffaella Carrà y “Sweet Caroline” y los más de 10.000 aficionados vibraban antes incluso de que rodara el balón. La húngara Dorka Juhasz abría la lata de un partido que se le ponía de espaldas al Casademont Zaragoza que transcurridos tres minutos de encuentro no conseguía estrenar su casillero y, para más inri, veía como Marinne Johannes anotaba un triple marca de la casa que obligaba a Carlos Cantero a frenar el partido (8-0). La francesa, con su característico tiro con la pierna levantada colocaba la máxima de un choque que se le ponía cuesta arriba a las locales (13-2).
Un sonrojante 2/17 tiros de campo para empezar
Las mañas cerraban el primer cuarto con un sonrojante 24 a 4 que les ponía la soga en el cuello tras un 2/17 en tiros de campo. Se aferraban a Aminata Gueye las de su equipo, que estaba completamente borrado del partido. Los rostros de las jugadoras del banquillo maño ilustraban la tragedia: 36-9. Las locales necesitaban invocar a la Virgen del Pilar para darle la vuelta a la situación. A todo ello, no daba tregua Johannes que seguía hinchando su estadística particular. En paralelo, las otomanas veían como una de sus estandartes, la torre de babel húngara, debía salir de pista con una lesión en el tobillo. Un parcial de 1 a 11 antes del descanso arrancaba los gritos de “Sí, se puede” de la grada, que quería soñar en lo que parecía imposible al llegar el descanso (37-20).
No quería rendirse el Zaragoza que iba recortando puntos poco a poco pero que tenía un camino muy largo por recorrer. La grada lo tenía claro: “Zaragoza nunca se rinde”, gritaban tras dos puntos de Aminata Gueye, que recortaban la distancia hasta los trece. Aplacó el esfuerzo Elizabeth Williams, que no cedía ante las arremetidas de sus adversarias. Lo volvía a intentar el conjunto local, que aprovechaba un triple de Carla Leite para colocarse a nueve (40-49). La francesa despertaba a la grada y todavía quedaba tiempo, pero silenciaba el pabellón Johannes que fusilaba silenciosamente.
Buscando la remontada imposible
Volvía a rugir el pabellón con el empuje de Carla Leite. Lo intentaba la francesa que veía como el tiempo transcurría sin poderle hincar el diente a sus adversarias. Un parcial de 2 a 9 en el último aliento del encuentro revivió de nuevo a la grada, que se levantaba tras un triple de Merritt Hempe: quedaban 77 segundos de partido y el marcador era 62-56. Una falta no señalada sobre Nadia Fingall y otra más sobre Carla Leite despertó la indignación del pabellón, era ya demasiado tarde. Tiró de rasmia el Zaragoza, que tras llegar a perder de 27 puso en aprietos a sus rivales, pero quedó corto en su intento de conseguir meterse en la final. La bocina constató el fin de una fiesta que quedó aguada
63 – Galatasaray Cagdas: (24+13+12+14): Kamiah Smalls (11), Derin Erdogan (9), Dorka Juhasz (3), Marine Johannes (16), Awak Kuier (12) -cinco inicial- Williams (12).
56 – Casademont Zaragoza: (4+16+14+22): Ornella Bankole (2), Mariona Ortiz (2), Merritt Hempe (18), Nadia Fingall (4), Veronika Vorackova (4) -cinco inicial- Leite (12), Pueyo (2), Hermosa (2), Gueye (7), Mawuli (3).
Árbitros: Petar Pesic, Natasa Dragojevic y Juozas Barkauskas. Eliminaron por faltas a Fitik (m. 38) y a Gueye (m. 36).
Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales de la Final a Seis de la Euroliga Femenina, disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza ante 10.828 espectadores.




