La WNBA sigue pisando charcos con la polémica trans: "Tapa esa camiseta o te vas"
Obliga a varios aficionados a tapar sus camisetas con menciones a la controversia cultural trans durante un partido y luego pide perdón

La WNBA vuelve a estar en el centro de la batalla cultural en Estados Unidos. Al menos tres aficionados fueron requeridos por personal de seguridad para cubrir camisetas con mensajes relacionados con la participación de mujeres trans en el deporte femenino durante el partido entre Atlanta Dream e Indiana Fever, según informó Fox News. La propia liga reconoció posteriormente que l a actuación fue un error y dejó claro que los espectadores deberían haber podido mostrar sus prendas.
Entre los afectados se encontraban Kasey Thomason y su hija Annie , que acudieron al State Farm Arena con camisetas de XX-XY Athletics , organización que defiende que las categorías deportivas femeninas estén reservadas a personas asignadas como mujeres al nacer . Ambas habían comprado entradas a apenas dos filas de la pista y permanecieron en sus localidades durante prácticamente todo el encuentro sin incidentes.
La situación cambió durante la prórroga. Según su relato, un miembro de seguridad les pidió que abandonaran sus asientos y les comunicó que algunos aficionados se habían sentido ofendidos por sus camisetas. Las opciones que recibieron fueron ponerse una camiseta del Atlanta Dream o abandonar el pabellón. "¿La biología y la ciencia son ofensivas?", respondió Kasey antes de aceptar , a regañadientes, la camiseta del equipo local para poder presenciar los últimos minutos.
Denunciadas por otra espectadora
Las imágenes de ESPN mostraron a madre e hija con las nuevas prendas durante la recta final de un partido que terminó con victoria de Indiana por 95-91. Las Thomason aseguran que otros espectadores les mostraron su apoyo y sospechan que una aficionada que lucía un mensaje favorable a los derechos de las personas trans pudo alertar a la seguridad , aunque no pudieron confirmar que esa fuera la causa de la intervención.
El episodio ha abierto además un debate sobre los límites de la libertad de expresión en las gradas . El reglamento del State Farm Arena restringe prendas con lenguaje explícito, blasfemias o mensajes despectivos, mientras que las normas de conducta de la NBA contemplan también determinadas expresiones obscenas o indecentes . Sin embargo, las protagonistas sostienen que el argumento que recibieron de los responsables de seguridad fue que sus camisetas eran simplemente " ofensivas ".
No especifica el sexo al nacer
La controversia se produce en un momento especialmente delicado para la WNBA , que debate sus criterios de elegibilidad para las mujeres transgénero. Nunca ha habido una jugadora trans en la competición y el convenio colectivo establece que la liga está reservada a mujeres, pero no especifica el sexo asignado al nacer ni establece una política concreta sobre identidad de género.
Además, el incidente de Atlanta no es un caso aislado. Apenas unas semanas antes, dos adolescentes que vestían prendas de XX-XY protagonizaron otro enfrentamiento en un partido de la WNBA que acabó con la suspensión durante cinco encuentros y una sanción económica para Celeste Keaton , copropietaria de Seattle Storm. Las camisetas de esta organización se han convertido así en uno de los símbolos de una batalla cultural que trasciende cada vez más las propias canchas.
La WNBA ha intentado cerrar la polémica admitiendo que sus responsables de seguridad se equivocaron y comunicando a los encargados del partido que los aficionados no deberían haber sido obligados a ocultar sus mensajes. El Atlanta Dream también se desmarcó de lo ocurrido y aseguró que no participó en la decisión . Pero el episodio vuelve a colocar a la liga en el epicentro de un debate que mezcla deporte, libertad de expresión, identidad de género y protección de las categorías femeninas , una tormenta que amenaza con seguir creciendo alrededor de la WNBA.




