Sophia Fabrizio, investigadora en psicología, sobre las capturas de pantalla: “Probablemente estamos dañando nuestra memoria con solo pulsar un botón”
Un estudio de la Universidad de Binghamton concluye que fotografiar o capturar algo para recordarlo puede hacer que lo olvidemos

Hacer una captura de pantalla para no olvidar algo es un gesto muy habitual. Pero podría tener el efecto contrario. Un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Binghamton , en Estados Unidos, publicado en la revista Memory & Cognition, concluye que capturar digitalmente una experiencia puede perjudicar la memoria , sobre todo si después no se revisan esas imágenes.
“En conjunto, los resultados del estudio actual sugieren que probablemente estamos dañando nuestra memoria para obtener información y experiencias con solo pulsar un botón”, resume Sophia Fabrizio , doctoranda en psicología y autora principal del trabajo.
Siete experimentos con obras de arte
Para comprobarlo, los investigadores realizaron siete experimentos en los que los participantes fotografiaban obras de arte y después se evaluaba cuánto recordaban. En algunos se incluyeron problemas matemáticos para medir si el acto de capturar restaba recursos mentales. Ninguno mostró ventajas claras de hacer capturas.
El equipo baraja tres explicaciones . La primera es la atención dividida: al hacer la foto, parte de los recursos del cerebro se desvían del proceso de fijar el recuerdo. La segunda es la llamada descarga cognitiva, la tendencia automática a esforzarse menos en recordar lo que ya está guardado fuera. La tercera es el desapego atencional: el gesto de capturar nos distancia de lo que estamos viviendo. “Esto se extiende más allá de la información capturada al contexto más amplio de un evento”, explica Fabrizio.
Además, el deterioro de la memoria se mantuvo incluso cuando los participantes sabían que sus imágenes se iban a borrar de inmediato, lo que indica que no se explica solo por confiar en la foto.
¿Significa esto que hay que dejar de hacer capturas? No necesariamente. Según los investigadores, revisar con regularidad las fotos y capturas que guardamos puede ayudar a retener lo vivido. La autora advierte de que, si no se repasan de forma activa, es poco probable que sirvan de algo.
Para quienes quieran recordar mejor , el equipo propone volver al papel y el lápiz, porque escribir obliga a procesar y organizar la información.



