Teresa Herrero, coach emocional: "La 'cuesta de septiembre' no es solo económica..."
Puede convertirse en una auténtica escalada

Septiembre es un mes de muchos cambios. Las vacaciones se han acabado, y volvemos con la sensación de que todo comienza de nuevo. Es como un nuevo año que da comienzo casi cuando el natural esta acabando. Sin embargo, del mismo modo que sentimos en enero una cuesta, en septiembre sentimos que escalamos una montaña y, aunque muchos se refieran a ella como la 'cuesta de septiembre' por la cantidad de dinero que debemos aportar al inicio del cole, los entrenamientos, el gimnasio o los nuevos comienzos; para la coach emocional Teresa Herrero, esta subida " no es solo económica" sino que existe una alerta por el agotamiento emocional por la vuelta al trabajo que se padece en esta época del año.
Decir 'no' es una asignatura pendiente para muchos
La especialista citada suele trabajar con mujeres de entre los 18 y los 55 años, dentro del ámbito laboral y de la gestión emocional y, los límites, son un patrón repetido en sus sesiones de coaching de cara a septiembre. Muchas personas sienten una dificultad real para decir que no justo cuando más se necesita decirlo para poder adaptarse mejor a la vuelta a la rutina. Por eso, es importante que aprendamos a decir 'no' a tiempo, antes de asumir más carga de la que podemos gestionar y acabemos rompiéndonos.
Otro de los fenómenos que señala la especialista es la de dejar todos los cambios importantes para el mes de septiembre , del mismo modo que suele suceder con enero. Esto puede generar una excesiva presión en nosotros mismos que derive en que, cuando no podemos cumplir con las expectativas que nos hemos interpuesto nosotros mismos, nos frustemos.
Las claves para volver al trabajo sin agotamiento
La especialista señala desde su propia opinión tres pautas necesarias para poder afrontar septiembre sin llegar quemados a finales del año. Por ejemplo, escoger un único cambio sostenible en el tiempo en vez de intentar trasnformar toda la rutina de golpe.
Además, debemos aprender a decir que no desde la primera semana, antes de que la sobrecarga se convierta en una costumbre con la que sea difícil lidiar en el largo plazo. Y, en el caso de que no seas capaz de mejorar en estos aspectos, la especialista recomienda buscar apoyo profesional si además el malestar persiste, ya que tanto el coaching como la psicología son áreas necesarias para hacer que esta clase de situaciones se resuelvan y puedas tener una vuelta al trabajo, a la rutina y a los objetivos, tranquila y serena en lo posible.



