Teresa Herrero, coach: "Muchas personas se preguntan para qué ascender en el trabajo..."
Ascender implica renunciar a muchas cosas

Desde que la sociedad tiene uso de razón, la trayectoria profesional parece haber sido una de las cuestiones que más definen a una persona y lo positiva que ha sido su vida. Sin embargo, parece que algo está dando un giro de 180 grados, ya que muchos jóvenes se preguntan para qué van a ascender en su empresa si eso implica renunciar a muchas otras cosas que les hacen felices. Según datos de Infojobs, recogidos por la Universitat Oberta de Catalunya, el 57% de los trabajadores afirma que no quiere ascender en su puesto de trabajo. Para la coach Teresa Herrero, esto implica y refleja un interesante cambio en la relación que las personas mantienen con el éxito profesional.
Más responsabilidad no siempre significa más bienestar
Según la especialista, el problema aparece cuando asociamos el crecimiento profesional con el crecimiento jerárquico. El puesto de jefe lleva asociadas responsabilidades que muchas personas no desean asumir , tales como gestionar conflictos, responder por otras personas, tomar decisiones constantemente, estar disponibles, asistir a reuniones o asumir una presión excesiva.
Y es, precisamente, el estrés laboral el que está cambiando nuestra percepción del éxito , ya que el contexto laborar cambia constantemente. Pese a ello, esto no significa una renuncia silenciosa al éxito , sino que renunciamos a ese éxito a cualquier precio. Muchos han decidido que no van a aceptar que el crecimiento profesional sea una de las excusas para sacrificar el tiempo, el descanso o la salud emocional.
Pero, ¿cómo sé si quiero un ascenso?
Una de las principales cuestiones que debemos decidir es si realmente queremos el ascenso o renunciar a él. Por ese motivo, la coach citada, recomienda hacerse tres preguntas a uno mismo antes de aceptar o renunciar a este y tomar la decisión con mayor claridad y menos presión.
La primera pregunta que debemos hacernos es si realmente el puesto lo quieres o quieres lo que representa. Muchas veces, no queremos ser jefes, sino todo lo que representa el sentirnos reconocidos y valorados o, incluso, es simplemente un tema económico.
La segunda pregunta hace referencia al precio que tendría para ti este cambio laboral. Si eso implica más responsabilidad, más disponibilidad, más estrés, desplazamientos o reuniones, la coach recomienda meditarlo incluso por escrito. Por último, menciona que puede ser interesante preguntarse en cómo será la vida después del ascenso y en si esta se parece al tipo de vida que queremos llevar. No solo es importante conseguir comprender si ese ascenso nos beneficia o no, sino también, por parte de la empresa, que se replanteen hasta qué punto pueden exigir por un simple ascenso.



