Un estudio pone el foco en los refrescos: beber una bebida azucarada al día se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de estómago
La investigación ha seguido durante décadas a más de 112.000 personas

U n refresco con la comida, una bebida deportiva después de entrenar o una limonada para combatir el calor. Para muchas personas, este tipo de bebidas forman parte de la rutina y no parecen, a simple vista, un motivo de preocupación. Sin embargo, un nuevo estudio ha encontrado un dato que invita, al menos, a prestar un poco más de atención a la frecuencia con la que se consumen.
La investigación, publicada en la revista ‘Gastro Hep Advances’, señala que las personas que tomaban al menos una bebida azucarada al día presentaban 2,45 veces más riesgo de desarrollar cáncer de estómago que aquellas que las consumían menos de una vez al mes. El trabajo ha analizado los datos de 112.284 participantes y durante el periodo estudiado se registraron 278 casos de cáncer gástrico.
Un resultado que cambia según el sexo
Los investigadores observaron esta asociación tanto en hombres como en mujeres, aunque los resultados no fueron exactamente iguales. En el caso de las mujeres que consumían al menos una bebida azucarada al día, el riesgo observado llegó a ser 3,04 veces mayor que entre aquellas que apenas las tomaban. En los hombres, la cifra se situó aproximadamente en el doble.
El estudio también se fijó en la fructosa, uno de los azúcares presentes habitualmente en estas bebidas . Una mayor cantidad de este componente apareció igualmente relacionada con un incremento del riesgo de cáncer gástrico.
De hecho, los propios investigadores reconocen algunas limitaciones. Entre ellas está la falta de información completa sobre determinados factores de riesgo, como la infección por Helicobacter pylori o los antecedentes familiares de todos los participantes.
En definitiva, el estudio abre una nueva vía de investigación sobre un hábito bastante extendido. No significa que tomarse un refresco vaya a provocar un tumor, pero sí pone sobre la mesa una cuestión interesante: qué puede ocurrir cuando las bebidas azucaradas dejan de ser algo ocasional y pasan a formar parte del día a día.



