Identifican proteínas esenciales para proteger el intestino frente a infecciones graves: “El hallazgo indica que la capacidad de regeneración del intestino puede ser determinante"
Es un hallazgo llevado a cabo por nvestigadores del CIC

El intestino es un órgano esencial en nuestro organismo ya que no solo participa en la digestión, sino que también actúa su pared interna como barrera a la hora de impedir que las bacterias que viven en su interior lleguen a la sangre y a otros órganos. Para mantener esta protección, el epitelio intestinal, la capa de células que recubre su interior, se renueva de forma continua cada tres o cuatro días gracias a las células madre. Cuando esta frontera se deteriora, las bacterias pueden atravesarla y llegar a la sangre , tal y como menciona Rósula García-Navas, especialista.
Qué indicaron los estudios
Según los estudios citados por los expertos del CIC, se demostró que la rotura de la barrera interna del intestino es la causa y no la consecuencia de la infección. Por este motivo, el tratamiento con antibiótico en ratones, redujo la carga bacteriana pero no recuperó la barrera ni evitó su muerte , pese a haberla alargado algo más. El resto de estrategias probadas tampoco funcionaron.
Sin embargo, el resultado más prometedor llegó cuando se intentó regenerar el intestino. Seis días después de inducir la eliminación de las proteínas, cuando los ratones ya tenían bacterias en la sangre y habían perdido peso, el quipo administró directamente en el intestino organoides intestinales sanos, un gel de soporte para las células o un medio de cultivo con factores que favorecen a las células madre. Estos tres tratamientos prolongaron de forma significativa la supervivencia, recuperaron la proliferación celular y mejoraron la organización del tejido así como la permeabilidad intestinal. Estos resultados son interpretados por los autores considerando que el beneficio procede sobre todo de señales de apoyo que estimulan a las células madre del ser vivo.
Un paso hacia adelante pero con reservas
Aunque este hallazgo implica dar un paso hacia adelante poderoso, los autores subrayan que los resultados no constituyen todavía un tratamiento para la sepsis en humanos. Esta es una respuesta extrema del organismo a una infección que puede producir el daño de órganos vitales y representar una de las principales causas de mortalidad en pacientes críticos.
El estudio ofrece un modelo para investigar cómo el deterioro de la barrera intestinal puede contribuir a este problema y, sobre todo y principalmente, cómo podría protegerse su capacidad de regeneración. La vía de RAS desempeña un papel central en muchos de los tipos de cáncer y es, precisamente por ello, por lo que existen tratamientos que buscan bloquear distintos componentes de esta ruta molecular. Los autores del estudio proponen que el daño intestinal producido por ciertos medicamentos pueden ayudarnos a comprender las consecuencias que tienen sobre el epitelio del intestino la supresión de esta vía. Y, por supuesto, es importante precisar que los ratones de estudio a los que les faltaba solo una de las dos proteínas necesarias sobrevivieron; por lo que el efecto letal se produjo solo cuando ambas estaban ausentes .
En el estudio han participado investigadores vinculados al CIBER en cáncer del Centro de Investigación del Cáncer y de la Universidad de Santiago de Compostela, además de investigadores del CIMUS, y del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, INCYL.



