El impacto del otoño en nuestro descanso: "Estos días es posible que nos cueste levantarnos..."
Nuestro sueño se puede ver afectado

Es posible que lo hayas notado; empiezas la rutina y tienes más sueño que de costumbre o se te hace más difícil levantarte de la cama. No, no solo tú te enfrentas a ese problema. La realidad es que, cuando se va acercando el otoño y empieza a cambiar la forma en la que la luz incide e, incluso, el tiempo aunque sea de forma leve; los seres humanos empezamos a experimentar una serie de cambios en nuestra rutina de sueño. Cambios que son completamente normales pero que pueden sorprendernos o alarmarnos. Desde el Instituto del Sueño, señalan que "estos días es normal sentir modorra o que nos cuesta más levantarnos."
El sueño es una pieza clave en nuestras vidas
Aunque hayamos normalizado una actividad tan cotidiana como el sueño, la realidad es que se convierte en una pieza clave en nuestras vidas. De hecho, nunca deberíamos tomarlo a la ligera, ya que la falta de sueño puede influir negativamente en la salud física y mental provocando cansancio y somnolencia diurna, así como lentitud en las tareas que requieren mayor concrentración. Las distracciones se vuelven comunes, los accidentes suceden y el aumento de la reactividad emocional nos hace estar más irritables y ver las cosas de una manera mucho más negativa.
La realidad, es que el otoño puede hacer que sintamos mayor modorra, que nos cueste levantarnos e incluso, que nos quedemos dormidos antes. Pero no te preocupes, es una consecuencia normal del otoño, lo importante es entender por qué puede suceder.
Pero cuál es el motivo de este cambio en nuestro sueño
Según la web citada, el otoño puede ser similar en cuanto a los cambios, respecto a la primavera. El otoño trae consigo una bajada de las temperaturas y una disminución de las horas de luz que influyen notablmente en la calidad y la cantidad de sueño. Por ello, nuestro cuerpo necesita pasar por un pequeño periodo de adaptación.
Estos cambios estacionales, nos hace sentirnos mucho más cansados y con mayor sueño, algo en esencial lógico. Y es que, los cambios en el ambiente, siendo térmicamente más suaves y con menor radiación solar, se elevan los niveles de sueño profundo .
Ahora que vuelven los horarios más controlados, es importante que recprdemos que el sueño nocturno es muy necesario; ya que los ritmos de temperatura, neurotransmisores y metabolismo se regulan para ser óptimos para funciones imprescindibles que no pueden suceder durante el sueño diurno. Los expertos recomiendan aprovechar que el otoño nos ofrece las mejores condiciones para alcanzar unos sueños muy positivos.



