Juanjo López, traumatólogo deportivo: "El mejor calzado no es el que promete hacer todo el trabajo por nosotros, sino aquel que permite que nuestros pies trabajen de manera adecuada..."
Ha hecho estas declaraciones en colaboración con Mustang Free

Una de las tendencias más en auge en relación a nuestros pies es el llamado calzado barefoot que es respetuoso con la zona que siempre está en contacto con el suelo de nuestro cuerpo. Este tipo de calzados ya lo han incorporado muchos en sus rutinas diarias pero, claro, hay determinadas situaciones en las que puede ser complejo encajar esta clase de zapatos de forma correcta, cómoda y segura. Eso es lo que sucede, por ejemplo, con el calzado de montaña , ya que muchos se sienten inseguros en superficies tan irregulares como estas. Por eso es importante contar con las recomendaciones de expertos como el doctor Juanjo López, ya que enfrentarse a esta clase de eventos puede ser complicado si no se dispone del calzado adecuado.
Barefoot, ¿en la montaña?
Lo cierto es que puede parecer una locura incorporar esta clase de calzado a nuestras rutas de senderismo, las caminatas o los paseos por la montaña. Sin embargo es posible si se siguen las recomendaciones indicadas por el experto citado con anterioridad.
Una de las claves es que el calzado se adapte a tu pie sin restar movilidad , ya que los pies necesitan esa libertad para adaptarse al terreno sea el que sea, pero siempre con buen agarre para que en los desniveles no vayas inseguro. En ese sentido, el experto recomienda una bota barefoot , ya que cuenta con la sujección necesaria para caminar de manera natural y de forma libre sin sacrificar nada de tu pisada.
Tampoco es recomendable estrenar barefoot el día en el que más kilómetros vayas a hacer, ya que debes adaptarte primero y empezar con rutas sencillas y cortas para que se vayan adaptando los músculos del pie, de los gemelos y el tendón de Aquiles. Por eso también es importante entrenar con el mismo calzado que usarás más adelante, ya que es la mejor manera de irse adaptando a lo que necesitas sin sufrir las molestias el día de completar la ruta más exigente.
Además, con el calzado barefoot no solo importa el calzado en sí, también es importante escoger calcetines que respeten el espacio de los dedos y que no generen arrugas o empapen demasiado los pies. También sería interesante prestar atención a la amplitud de la puntera, sobre todo cuando los pies se empiecen a hinchar.
Otros consejos necesarios
Lo ideal no es solo conseguir un zapato barefoot, sino cuidar otros aspectos que pueden conseguir que nuestra experiencia sea más o menos óptima cuando usemos esta clase de calzados en la montaña. Una de ellas es fortalecer los pies mediante una adaptación progresiva al calzado y ejercicios específicos y concretos.
Por otro lado, debemos respetar las señales de nuestro cuerpo y comprender que durante la transición a esta tipología de calzado es posible notar el trabajo muscular pero, el dolor persistente no debe considerarse una parte normal de la adaptación sino una cuestión que debe tenerse en cuenta en esta clase de incorporación de material para caminar.
El terreno, por su parte, juega un papel esencial y debemos prestarle atención y comprobar cómo son las superficies en las que caminamos para no tener problemas a la hora de caminar por ellas con este nuevo calzado. El descanso y la recuperación son cruciales también en esta etapa, así como la hidratación y la alimentación correcta para poder practicar deporte de forma saludable, sana y eficiente.



