Miguel Assal, experto en emergencias médicas: "Cuando el bebé se enferma, la leche materna cambia..."
Madre e hijo funcionan en sintonía

Es cierto que, una vez el bebé nace del cuerpo de la madre, se convierten en dos individuos que funcionan por separado pero, también es cierto, que el bebé depende del alimento, calor y amor de la madre. Y, aunque parezca curioso o extraño, es normal que los cambios que uno experimenta, se reflejen en el otro. Uno de esos cambios sucede en la leche materna , tal y como menciona el experto en emergencias sanitarias Miguel Assal, evidenciando cómo se modifica esta cuando el bebé se enferma tomando como prueba un vídeo compartido por una usuaria de la plataforma de Tik Tok.
Si el bebé enferma, la leche cambia...
La leche materna es el alimento que sustenta al bebé durante los primeros meses de su vida fuera del cuerpo de la madre. Sin embargo, este no es un alimento inmutable que no varía en función del estado del bebé. La leche materna cambia cuando el bebé no se encuentra bien.
Cuando el bebé está sano, la leche materna se ve normal, en un color blanquecino que tiende a amarillento pero, cuando el bebé se empieza a poner enfermo, la leche se vuelve unos tonos más amarilla. Cuando sí que se encuentra muy mal y no está en buen estado de salud, es casi completamente amarillenta y, cuando el bebé se encuentra en su peor estado se convierte casi en agua.
Pero, ¿cuál es el motivo de que suceda esto? Pues esto sucede porque, cuando el bebé mama, su saliva entra en contacto con el pecho de la madre, se produce un pequeño intercambio de fluidos. Si el bebé está empezando a tener una infección o enfermedad, las señales de esta pueden ayudar a que se reactive el sistema inmunológico de la madre. En este punto, el cuerpo de la madre aumenta en la leche componentes de defensa , glóbulos blancos y otras sustenacias, que ayudan al bebé a combatir la infección que está atravesando.
¿Qué hacer si cambia mi leche materna?
Por lo mencionado anteriormente, es normal que tu leche materna no sea siempre igual y que notes pequeños cambios en función de las necesidades que tiene tu bebé. Tu cuerpo detecta que tu bebé está enfermo y el sistema inmunitario tuyo reacciona modificando los componentes de la leche para ayudarle.
Los expertos recomiendan que no te alarmes ante estos cambios y que ofrezcas el pecho a demanda para conseguir asegurar su hidratación y nutrición efectivas. Tampoco es necesario que interrumpas la lactancia, ya que es el mejor medicamento natural y el más seguro para él. Si notas signos de deshidratación o de alerta en ti o en tu bebé, acude a un especialista lo antes posible para que te oriente en base a tus necesidades y la de tu recién nacido.


