'Spirit Breathwork', una práctica para reconectar con la respiración
David Lloyd Clubs estrena una actividad que se suma a la oferta de bienestar como herramienta para regular el estrés y entrenar la escucha del cuerpo

Respiramos sin pensarlo, pero no siempre igual: la respiración cambia según hacemos ejercicio, descansamos o atravesamos un momento de tensión. David Lloyd Clubs parte de esa idea para lanzar Spirit Breathwork, una nueva práctica que invita a detenerse un momento y prestar atención consciente a la respiración y al cuerpo.
"Lo definiría como una práctica de respiración consciente e invitacional, a través de la quietud y el movimiento. No buscamos controlar el cuerpo ni alcanzar un resultado determinado, sino crear un espacio de escucha para que cada persona pueda explorar su respiración, su movimiento y sus sensaciones desde la autonomía, el respeto y la amabilidad", explica María Morata, entrenadora de David Lloyd Clubs.
Seis fases, un mismo hilo conductor
Cada sesión de Spirit Breathwork se estructura en seis fases que combinan respiración, movimiento y quietud, llevando progresivamente la atención hacia el cuerpo. Comienza con una breve introducción y ejercicios sencillos para situarse en el presente - bostezos, suspiros, susurros respiratorios o pequeños golpecitos con las manos, antes de incorporar movimiento: desde estiramientos suaves hasta secuencias más enérgicas, según el formato. A partir de ahí se trabaja una técnica de respiración concreta y se reserva un tramo de quietud para observar la respiración y las sensaciones corporales, hasta cerrar la sesión recuperando poco a poco la atención hacia el exterior. Ese recorrido tiene un propósito claro: aprender a percibir las señales del cuerpo y reconocer el ritmo que se necesita en cada momento.
De un simple bostezo a la respiración alterna
Las técnicas que se practican en SPIRIT Breathwork van de lo más elemental a lo más específico. El bostezo, con su amplio movimiento del diafragma - el principal músculo respiratorio, es una de las más sencillas. El suspiro suave y audible alarga de forma natural la espiración, favoreciendo una respiración más lenta y un menor nivel de activación, algo útil en momentos de estrés. Los susurros respiratorios, que dejan salir el aire lentamente con los labios cerrados, la respiración alterna, la espiración prolongada - donde la salida de aire dura más que la entrada - o los ejercicios que dirigen la atención hacia distintas zonas del cuerpo completan un repertorio pensado para entrenar la conciencia corporal.
El objetivo detrás de todas ellas es común: favorecer la regulación del sistema nervioso y la respuesta de descanso, reducir la activación asociada al estrés y aprender a gestionar mejor emociones como el miedo, la preocupación o el enfado, a la vez que se toma conciencia de las tensiones del cuerpo. "A través de la respiración podemos influir en nuestro estado de activación y aprender a reconocer cuándo estamos en un estado de mayor tensión y cuándo necesitamos favorecer la calma. No se trata únicamente de relajarnos, sino de aprender a escucharnos", explica Morata. La propuesta tiene, además, un carácter invitacional: el instructor guía y propone, pero cada persona explora los ejercicios a su ritmo, sin forzar la respiración ni buscar sensaciones intensas.
Una pieza más dentro de una rutina activa
Spirit Breathwork está pensado para integrarse en una rutina activa, combinándose con sesiones de fuerza o cardio y con disciplinas cuerpo-mente como Pilates o yoga. La actividad cuenta con dos formatos según el momento del día: Spirit Breathwork Energy, más dinámico, pensado para la mañana o el mediodía, antes o después de entrenar; y SPIRIT Breathwork Easy, orientado a bajar el ritmo, especialmente indicado hacia el final del día. No hay una frecuencia única que funcione para todos: la constancia y la escucha de las propias necesidades importan más que seguir una pauta rígida.
"Lo que más me ha sorprendido es ver cómo alumnos que normalmente no realizan clases de este tipo han encontrado en SPIRIT Breathwork un espacio de autocuidado y conexión con el cuerpo que perciben de una manera muy evidente", señala Morata. Con esta incorporación, David Lloyd Clubs sigue ampliando su propuesta de bienestar, integrando actividad física, recuperación y disciplinas cuerpo-mente dentro de la experiencia del club.


