Valeria Medina, neuropsicóloga: "Una persona puede llevar un estilo de vida muy saludable y, aún así, desarrollar Alzhéimer"
Se puede hablar de reducción del riesgo, pero no de prevención absoluta

En el mes de septiembre, en concreto el día 21, se recuerda a aquellas personas que padecen Alzhéimer. Esta enfermedad neurodegenerativa es especialmente dura para el paciente pero, también para el entorno y la red social que le acompaña en este proceso. Por ello, es importante comprender la relevancia de los cuidados y el conocimiento sobre la forma en la que actuamos con los pacientes que se encuentran en esta dura enfermedad. Por ello, los expertos de NeuronUp, proponen una serie de ideas para reducir el riesgo de padecerlo y entender cómo afecta la estimulación cognitiva.
La enfermedad neurodegenerativa del Alzhéimer es muy dura para quienes la atraviesan pero, también, para el entorno que acompaña al enfermo. Además, no se puede asegurar que exista un conjunto de hábitos que sea capaz de impedir que alguien la acabe desarrollando. Algunos de los factores que pueden favorecerla son la edad, la genética y otros procesos biológicos que no podemos controlar que influyen y mucho. Por ello, es mejor hablar de reducción del riesgo más que de prevención absoluta , ya que como dice la neuropsicológa de NeuronUp, Valeria Medina, " una persona puede llevar un estilo de vida muy saludable y aún así desarrollar alzhéimer".
Precisamente por este motivo, resulta interesante saber identificar qué factores se pueden modificar y cuáles no dependen de nosotros. Por ejemplo, podemos hacer actividad física regular, reducir o evitar el consumo de tabaco, evitar la hipertensión, controlar la diabetes, sortear la obesidad, dejar a un lado el alcohol, tener relaciones sociales o mejorar nuestros cuidados de la audición y la vista , entre muchos otros, ya que hacer lo contrario pondría en riesgo nuestra salud a nivel cerebral. De hecho, estos factores no actúan de manera independiente , sino que pueden ir de la mano unos con los otros. Pero, al margen de ellos, existe un grupo de factores que no se pueden modificar , como pueden ser la edad, la historia familiar o la genética.
Cómo afecta el alzhéimer a los recuerdos
Según los expertos citados, esta enfermedad, no afecta a todos los tipos de memoria de la misma manera. Por ejemplo, la memoria episódica, que es la que permite recordar acontecimientos personales y experiencias recientes, se convierte en una de las primeras funciones que suele presentar dificultades; sobre todo cuando se intenta incorporar información nueva. Por ello, se explicaría el motivo por el que alguien con esta patología puede recordar con detalle un acontecimiento ocurrido hace décadas, pero olvida algo que ha hecho de manera muy reciente.
Los recuerdos recientes se convierten en especialmente vulnerables porque todavía tienen que pasar varios procesos para almacenarse de forma estable. En algunos casos, además, no se trata de que la persona haya olvidado algo que estaba perfectamente guardado, sino de que esa información nunca llegó a consolidarse de manera adecuada.



