Sandra Muñoz y ‘Bam Bam’ Fernández suben a Lori Meyers al ring de la "Malafollá"
El segundo single del octavo álbum de los granadinos se explica a golpe de guante junto a dos nombres propios del boxeo nazarí

El cuadrilátero también sirve para explicar Granada . Lori Meyers han llevado su "Malafollá" al ring y lo han hecho con dos boxeadoras de casa, Sandra Muñoz y Jennifer 'Bam Bam' Fernández , para convertir su segundo single en un cruce de golpes entre música y boxeo. En menos de tres minutos, banda y púgiles ponen nombre, cara y puños a un término tan intrínsecamente granadino como difícil de explicar sin acabar con el gesto torcido. El tema, segundo adelanto del octavo álbum de estudio de los andaluces tras su (no) vuelta al ruedo con “En lo total”, enseña bien los nudillos desde la portada hasta el vídeo: esta es la portada para el segundo, y muy granadino, single de Lori Meyers, "Malafollá". Escúchalo.
La broma del ojo morado aquí se vuelve literal. Sandra Muñoz y Jennifer 'Bam Bam' Fernández se meten en faena con Lori Meyers en un clip de puños tomar, con el ring como territorio común y la "Malafollá" como excusa perfecta para desfacer entuertos antes de que alguien se pase de listo. No hará falta demasiada presentación para quien siga el noble deporte: Sandra Muñoz (Armilla, Granada, 1994) ha sido reconocida como la primera boxeadora profesional granadina y Jennifer 'Bam Bam' Fernández (Granada, 1995) ostenta varios títulos de Campeona de España en el peso pluma . Las dos llevan con orgullo el boxeo granadino y andaluz allá donde compiten.
También Lori Meyers están acostumbrados a llevar su tierra por bandera. En "Malafollá" han fabricado un golpe directo, con hechuras de uppercut y estribillo barriobajero, de esos que entran a la primera y piden revancha en cuanto terminan. La canción aprovecha sus menos de tres minutos para revolverse, enseñar los guantes y exportar lo ¿mejor? de su hermosa tierra. Tiene pinta de sonar fuerte en los festivales de verano , con ese pulso de combate corto, rápido y sin demasiadas contemplaciones.
Lo de tomarse su tiempo no es nuevo en Lori Meyers . Si se mira atrás y se deja al margen la urgencia de los primeros trabajos -“Viaje de Estudios” llegó en 2004 y “Hostal Pimodán” en 2005 -, algo habitual en bandas noveles, los granadinos han ido espaciando cada vez más la espera entre un álbum y otro: dos años entre “Cronolánea” y “Cuando el destino nos alcance”, tres entre este e “Impronta”, cuatro después hasta llegar a “En la espiral” y cinco entre aquel y “Espacios infinitos” ( Universal Music Spain , 2021 ). En una industria musical tan dada a quemar rueda, ellos han preferido marcar su propio ritmo. Los Lori siempre han ido a su aire: en disonancia.
Diez canciones vuelven al combate
Cuando Lori Meyers llegan con “En lo total” bajo el brazo, no vuelven ellos: vuelven sus canciones. Diez , para ser exactos, reincidentes en sus constantes habituales: melodías impecables que devienen en clásicos instantáneos, historias de rupturas a modo de antídoto contra el mal de amores y una facilidad pasmosa para facturar singles que te agarran a la primera y ya no te sueltan. Para este octavo álbum , los granadinos han contado con la ayuda inestimable de Ferran Gisbert . El guitarrista y colaborador habitual de Alizzz ha trabajado codo con codo con la banda hasta encontrar el mood ideal: "Prácticamente le secuestramos durante dos años en nuestro particular 'Hostal Pimodán' para producir el disco", reconocen Lori Meyers. "Han sido muchas horas, muchas cervezas, algún que otro extraction shooter y bastantes momentos mirando al infinito cuando nada salía, pero era el proceso que necesitábamos".
Los coqueteos con el funk y ese pop hiperbólico con sintes que ya anticipaban los granadinos en su anterior larga duración se expanden ahora hasta un disco que, sonando 100% a Lori Meyers , también suena distinto. En "Malafollá" , ese pulso encuentra guantes, lona y esquina propia junto a Sandra Muñoz y Jennifer 'Bam Bam' Fernández , dos púgiles que convierten el vídeo en un segundo asalto muy granadino: música al centro del ring y boxeo nazarí pegando primero.


