El Tour femenino se cita con un volcán: el Puy de Dôme coronará a la reina de 2027
La carrera, del 30 de julio al 7 de agosto, arrancará en Inglaterra, estrenará una contrarreloj por equipos en Londres y concentrará la batalla definitiva en tres jornadas por el Macizo Central

El Tour de Francia femenino de 2027 ya tiene una imagen para su desenlace: una ciclista vestida de amarillo en la cima del Puy de Dôme. El volcán será juez y escenario de la coronación de una sexta edición que viajará desde Leeds hasta Auvernia, de las colinas de Yorkshire a las pendientes del Macizo Central. Nueve etapas, del 30 de julio al 7 de agosto, para construir una carrera que promete movimiento desde el primer día y guardará su sentencia para la última ascensión.
Marion Rousse, directora de la prueba, presentó este jueves en el Palacio de Congresos de París un recorrido con una novedad de peso: la primera contrarreloj por equipos de la historia del Tour de France Femmes avec Zwift. Se disputará en Londres, en la tercera jornada, después de dos etapas inglesas que obligarán a las favoritas a entrar en competición sin margen para despistes.
La organización vuelve a buscar una montaña capaz de dar personalidad a toda una edición. Lo hizo con La Super Planche des Belles Filles en 2022 y con el Mont Ventoux el pasado verano. Ahora el turno corresponde al Puy de Dôme, una cima cuyo nombre forma parte de la memoria del ciclismo y que permitirá llevar la pelea por el amarillo hasta el último kilómetro del último día.
Yorkshire no concederá una salida tranquila
Inglaterra acogerá la tercera salida del Tour femenino fuera de Francia, después de Países Bajos en 2024 y Suiza en 2026. Y el viaje comenzará con dos jornadas que, por su perfil, pueden resultar mucho más incómodas de lo que sugiere la ausencia de grandes puertos.
La primera unirá Leeds y Manchester a través de un terreno salpicado de repechos cortos y exigentes. La segunda, entre Manchester y Sheffield, elevará todavía más esa dificultad. Un escenario propicio para atacar, tensar los equipos y poner a prueba la colocación de quienes aspiren a la general. El Tour empezará a seleccionar a sus candidatas mucho antes de alcanzar las montañas francesas.
Después llegará Londres. La capital británica ofrecerá un marco monumental para una contrarreloj por equipos que introducirá un examen diferente: coordinación, profundidad de plantilla y capacidad para sostener un esfuerzo colectivo. En una carrera que suele poner el foco en sus grandes escaladoras, el bloque tendrá una oportunidad especial para condicionar la clasificación.
Tres días para decidir el amarillo
El regreso a Francia abrirá una fase de oportunidades repartidas. Calais, final de la cuarta etapa, y Magnanville, llegada de la quinta, concentrarán las mayores dificultades cerca de la meta, una invitación a discutir el control de los equipos de las velocistas. Las escapadas y las corredoras explosivas encontrarán argumentos para intentar evitar una llegada masiva.
Bourges, en la sexta jornada, aparece como el escenario más favorable para un esprint. Será también la última oportunidad antes de que el recorrido cambie de dimensión y las aspirantes al amarillo afronten tres días consecutivos de exigencia por el Macizo Central.
La séptima etapa terminará en La Loge des Gardes, con una llegada reservada a las mejores escaladoras. La octava encadenará seis ascensiones antes de desembocar en Clermont-Ferrand, que recibirá la prueba por tercera vez tras la salida de 2023 y su paso en 2025. El desgaste acumulado puede resultar tan importante como las diferencias que marque cada meta.
Y quedará el Puy de Dôme. La novena y última etapa llevará la resolución hasta su cima, sin una jornada posterior que permita corregir errore s. La organización presenta ese bloque final como el terreno más favorable para Demi Vollering, que buscará un tercer triunfo consecutivo. Antes, la neerlandesa deberá superar una semana de trampas, cambios de terreno y una contrarreloj en la que dependerá también de sus compañeras.
El turno de los aficionados y el regreso de Castellic
Un día después de la coronación profesional, el 8 de agosto, llegará la tercera edición de L’Étape du Tour de France Femmes avec Zwift. La marcha propondrá 138 kilómetros y 2.460 metros de desnivel, desde el Panoramique des Dômes hasta el circuito de Charade. El itinerario, una variante de la octava etapa, recorrerá el paisaje volcánico e incluirá la Côte de Guéry y la subida a Super Besse. El programa cicloturista se completará con L’Étape du Tour de France, prevista para el 11 de julio: 150 kilómetros entre Cluses y Les Saisies.
La presentación dejó además una novedad para la imagen de la carrera: Castelli confeccionará los maillots de las clasificaciones. La firma italiana regresará al Tour tras su anterior etapa entre 1989 y 1994, cuando vistió de amarillo a Greg LeMond y Miguel Indurain. Su nuevo acuerdo abarcará seis años y 27 pruebas ciclistas y cicloturistas. En el Tour femenino de 2027, su prenda más codiciada tendrá un destino señalado: lo alto de un volcán.




