Otra gran vuelta con el mismo guion: resuelta a las primeras de cambio
Como el Giro con Vingegaard y el Tour con Pogacar, LaVuelta queda vista para sentencia al poco de tocar la montaña

A la espera de la resolución final en Granada , la lógica invita a pensar que, como Giro y Tour, parece que LaVuelta no va a tener mucha historia. Parece el sino de este ciclismo moderno que vive bajo la tirania implacable de Tadej Pogacar y de Jonas Vingegaard cuando el campeón del mundo no entra en el concurso. No ha habido más.
Ayer, en las montañas andorranas , en una jornada extenuante, el mejor ciclista de la historia decidió que iba a ganar LaVuelta que vale una triple corona y demarró en el puerto más duro del día , a 50 de meta, para dejar a sus rivales a más de tres minutos. Salvo incidente inesperado, ¿quién va a recortar esa distancia a Pogacar y UAE? Pues eso.
El Giro corrió una suerte similar. En la primera etapa de montaña, en el Blockhaus, Vingegaard marcó terreno dejando solo a Gall como rival; en Corno alla Scale lo distanció más, dejando en el pelotón la sensación de que iba a ganar a placer. Quizá las distancias no fueron tan grandes, pero la realidad es que nadie se atrevió a atacarle en tres semanas .
En el Tour qué decir. Tadej regalando etapas ( Montjuic ), cogiendo el amarillo justo en la entrada a Francia (Les Angles) y cuando llegó el día de los Pirineos , en el ascenso al Tourmalet sonó la marcha imperial con UAE a fuego para dejar a Vingegaard a 2:42 . Otra gran vuelta amarrada por la vía rápida.
Dos caníbales siguen tiranizando las grandes vueltas. De nuevo, asistimos a una carrera de tres semanas que tiene pinta de que se ha resuelto a las primeras de cambio. Este 2026, Giro, Tour y Vuelta han quedado muy definidos con la llegada de la montaña. Así es la dictadura de dos corredores invencibles que apagan la emoción antes de tiempo.


