Segunda defensa del rojo para Enric Mas: "Que los aficionados pongan estufas"
La montaña andaluza mide el temple del líder y de Movistar con Roglic y Gall al acecho

Se acabaron las treguas para Enric Mas. Superados dos días de tensión y abanicos con notable solvencia , LaVuelta adentra sus narices en la alta montaña andaluza para encender la verdadera batalla por la general. Llega la hora de la verdad para el balear y para un Movistar Team mentalizado para resistir el acoso total de sus rivales. Hoy no hay margen de error: toca apretar los dientes y defender el trono en el sur.
Con el recuerdo de Aitana aún presente, la escuadra telefónica se prepara para una jornada en la que no puede haber errores. Desde la fuga a las posibles escaramuzas, el combinado español está obligado a controlar el escenario hasta la llegada de la previsible batalla final entre líderes en Calar Alto.
Enric sabe qué escenario desea. En su primera entrevista en MARCA aspiraba a altas temperaturas y ayer incidió en su deseo tras terminar la carrera. "Que los aficionados pongan estufas", argumentó el balear en clara aspiración a la expectación generada en redes durante la etapa en la montaña de Alicante.
Dolor y gloria en Almería
Andalucía da la bienvenida a La Vuelta con un importante test de montaña llamado a sacudir la clasificación general. El encadenado de Velefique (13,1 km. al 7,2%) y Calar Alto (17,3 km. al 5,6%) no dará tregua a los favoritos en un trazado donde será imposible esconderse. Serán 167 kilómetros y 4.530 metros de desnivel, todo bajo unos intensos 30 grados que apunta la AEMT para el momento culminante de la etapa.
Será la tercera ocasión que Calar Alto albergue el final de una etapa de la ronda española. El último vencedor allí fue Miguel Ángel López en la etapa 11 de la edición de 2017. Enric Mas , por aquel entonces en las filas del Quick Step Floors, entró en el puesto 115 a más de 29 minutos del vencedor. Ahora, el guion y las jerarquías son otras.
Primoz Roglic llega al tercer final en alto de LaVuelta segundo a 1:18" de Enric Mas. El líder de Red Bull tenía un plan y en el equipo se frotan las manos. La premisa de Red Bull – BORA consistía en salvar la primera semana sin perder las opciones en la general . Afinar el estado de forma en plena carrera es un reto complejo que muy pocos ciclistas logran sostener en la alta competición. Es difícil no ser arrasado por tus rivales cuando sienten debilidad, pero Roglic lo ha conseguido. En la última etapa de montaña en Aitana, solo él y Onley resistieron las acometidas de Enric Mas, e incluso metió tiempo otro rival por el rojo, como es Felix Gall.
Hoy todos le esperan. Puede que no tenga el equipo más solvente para la montaña, pero hablamos de un cuadruple ganador de la Vuelta a España.
Felix Gall es el otro gran contendiente sobre el papel. Decathlon parte con el equipo más fuerte, pero en Aitana se vio que falta coordinación. El austríaco sufre con el calor, como declaró durante la jornada de descanso: "El calor en España es agotador y extenuante, y también te vacía emocionalmente. Tengo la sensación de que ya hemos hecho muchísimo, para ser honesto; sin embargo, falta mucha carrera por delante".
Las cartas están sobre la mesa, la carretera vuelve a empinarse y la temperatura no dará tregua a quienes flojeen de piernas o de cabeza. Enric Mas y el Movistar Team tienen el mapa dibujado y la convicción intacta para asestar el golpe o resistir el embate. Que ardan las estufas en el sur: LaVuelta se decide aquí y ahora.



