Tres grandes muy diferentes: del domino de Vingegaard y Pogacar en Giro y Tour a LaVuelta 'loca' de Mas
Vingegaard completó la Triple Corona en Italia, Pogacar entró definitivamente en la leyenda con su quinto Tour y Enric Mas devolvió a España a lo más alto de LaVuelta doce años después

Tres grandes vueltas, tres campeones y tres historias completamente diferentes. El Giro de Italia , el Tour de Francia y LaVuelta cerraron en 2026 un curso en el que los grandes nombres volvieron a imponer su ley, pero de maneras muy distintas. Jonas Vingegaard conquistó Italia, Tadej Pogacar convirtió Francia en otra demostración de poder y Enric Mas encontró por fin en casa la gran victoria que llevaba toda una carrera persiguiendo.
La comparación empieza por las diferencias finales. LaVuelta fue, con diferencia, la más igualada de las tres. Mas terminó con 2:15 sobre Primoz Roglic y 2:44 respecto a Felix Gall . En el Giro, Vingegaard aventajó en 5:22 a Gall y en 6:25 a Jai Hindley . Y el Tour volvió a reflejar la superioridad de Pogacar: Remco Evenepoel terminó a 6:26 e Isaac del Toro , tercero, a 9:42.
El Giro más largo, LaVuelta más vertical
También hubo diferencias importantes en el diseño. El Giro fue la gran vuelta con mayor kilometraje, con 3.469 kilómetros , por delante de los 3.320,7 del Tour y los 3.275 de LaVuelta. Sin embargo, la carrera española llevó la dureza hacia otro terreno: acumuló más de 55.000 metros de desnivel positivo , por encima de los 53.950 del Tour y los 48.700 anunciados para el Giro.
Italia ofreció resistencia y desgaste. Francia, ocho etapas catalogadas de montaña y una segunda mitad diseñada para los grandes escaladores. España apostó por una sucesión constante de jornadas nerviosas, media montaña, calor extremo y grandes finales en alto como Aitana , Calar Alto, La Pandera, Peñas Blancas o el Collado del Alguacil .
Vingegaard completó la colección
El Giro fue el escenario elegido por Jonas Vingegaard para entrar en otro club reservado a muy pocos. El danés ganó la general y se convirtió en el octavo corredor de la historia capaz de conquistar Giro, Tour y Vuelta. Su triunfo tuvo el sello de un especialista en carreras de tres semanas: regularidad, resistencia y autoridad cuando llegó la alta montaña.
Gall fue segundo a 5:22 y Hindley completó el podio a 6:25. El austríaco, precisamente, terminaría convirtiéndose en uno de los grandes nombres comunes del año: segundo en Italia y tercero meses después en España.
Pogacar y un quinto Tour para la historia
Si el Giro fue el territorio de Vingegaard, el Tour volvió a pertenecer a Pogacar. El esloveno ganó cinco etapas y conquistó su quinto maillot amarillo , igualando a Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain . Lo hizo, además, con sólo 27 años .
Fue la gran vuelta con una superioridad más evidente. Pogacar terminó con 6:26 sobre Evenepoel y 9:42 sobre Del Toro, después de dominar en escenarios tan diferentes como Gavarnie-Gèdre, Le Lioran, Le Markstein o Alpe d'Huez . Incluso cuando UAE tuvo que gestionar varias cartas, el resultado fue demoledor: primero y tercero de la general.
La carrera española fue distinta. Empezó con Pogacar entre los grandes favoritos, pero su caída y posterior abandono modificaron completamente el escenario. Y ahí apareció Enric Mas .
El mallorquín aprovechó su oportunidad, pero no ganó por accidente. Se vistió de rojo y después defendió el liderato atacando. Su victoria en Aitana fue la confirmación de que esta vez no pretendía conformarse con subir al podio. Resistió la contrarreloj, controló a Roglic y Gall y superó la última montaña granadina para llegar a Granada convertido en ganador de LaVuelta.
Fue también la victoria de la perseverancia. Después de cuatro podios en la ronda española, Mas logró a los 31 años la gran vuelta que faltaba en su palmarés y terminó con doce años de espera para el ciclismo español desde el último triunfo de Alberto Contador .
España fue de menos a más
La comparación también refleja perfectamente la temporada española. En el Giro, Igor Arrieta consiguió una victoria de etapa y terminó 19º en la general. En el Tour, Juan Ayuso elevó el listón con la séptima posición final. Y en LaVuelta llegó la explosión definitiva: triunfo de Mas en la general, victoria en Aitana y un cierre inolvidable con Mikel Landa levantando los brazos en el Collado del Alguacil.
Vingegaard ganó la más larga, Pogacar dominó la más prestigiosa y Mas conquistó la más igualada. Tres grandes vueltas con personalidades diferentes que dejan una fotografía perfecta de 2026 : Pogacar continúa gobernando el ciclismo mundial, Vingegaard amplía su legado y España vuelve a tener, por fin, un ganador de una gran vuelta.


