El último baile de Pello Bilbao: “Quiero parar, reflexionar y pensar qué proyectos me atraen”
El vasco busca una última etapa antes de retirarse

Pello Bilbao afronta estos días una Vuelta a España diferente a todas las anteriores. No es una edición más para el ciclista vasco, sino su última participación en una gran vuelta antes de poner punto final a su carrera profesional . Un escenario que mezcla emoción, responsabilidad y una motivación especial, aunque él mismo reconoce que todavía no se encuentra en su mejor momento físico.
“Con una motivación especial, igual no estoy en mi mejor estado de forma, pero cada día con ganas de aportar al equipo y con ganas de encontrar también mi etapa y mi oportunidad”, explicó a MARCA antes de afrontar una nueva jornada de carrera. Bilbao no esconde que ha llegado a LaVuelta con una preparación algo más justa de lo que hubiera deseado. Por eso, pese a que el recorrido ya ofrece finales exigentes y oportunidades para corredores de su perfil, prefiere mirar más adelante. “No lo veo, todavía yo creo que tengo que calentar un poco el motor. He venido quizás un poquito justo de preparación, no en el punto en el que me gustaría”, señaló sobre sus opciones inmediatas.
Su objetivo, por tanto, pasa por crecer con el paso de los días y esperar a “la segunda semana, tercera semana” para buscar esa oportunidad que pueda convertir su despedida en un recuerdo todavía más especial. Mientras tanto, Bilbao disfruta también del ambiente que rodea la carrera. Aún en territorio francés , el vasco destacó el respaldo de los aficionados y el contraste con las primeras jornadas. “Se nota más el calor del público que en Mónaco y nos ha sorprendido a todos”, reconoció.
Más allá de la competición, su retirada abre inevitablemente la puerta a una nueva etapa vital. Bilbao, sin embargo, no tiene prisa por decidir cuál será el siguiente paso. Su primera decisión está clara: “De momento un año sabático seguro, ese es el plan”. Después de tantos años marcados por calendarios, entrenamientos, viajes y objetivos, el ciclista quiere detenerse. “En la vida corremos mucho, en el ciclismo corremos mucho. Llevamos una vida muy estresante, muy dedicada al cien por cien”, reflexiona. Su intención es parar, pensar y descubrir qué proyectos pueden ilusionarle en el futuro.
Y cuando mira todavía más lejos, Bilbao no pone el foco en victorias, clasificaciones o números. Si algún día tiene que contar a sus nietos qué significó ser ciclista profesional , elegirá otra enseñanza. “Les diré que disfruté de lo que hacía, que lo hacía con pasión y que fui un afortunado por poder trabajar en lo que a mí me gustaba”. Así resume su carrera.

