Pruebas PISA 2025: ¿cuáles son los países con mejor y peor desempeño y cómo le fue a Colombia?
Radiografía del rezago educativo: ¿Cómo le fue a Colombia y al mundo en las más recientes pruebas PISA de la OCDE?

El más reciente informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) , elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha encendido de nuevo las alarmas sobre el estado de la educación a nivel global y, de manera particular, en América Latina. Los resultados confirman un panorama desafiante marcado por profundas brechas sociales, rezagos pospandemia y los nuevos retos que impone la tecnología en las aulas.
El panorama mundial: La cúspide y el abismo
A escala global, las diferencias de desempeño siguen mostrando una brecha considerable entre regiones. Los países y economías asiáticas continúan dominando de manera absoluta las primeras posiciones del ranking internacional, destacándose especialmente en matemáticas y ciencias.
Naciones como Singapur, China (con varias de sus regiones a la cabeza), Macao, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Hong Kong lideran con amplia ventaja los puntajes más altos del mundo, donde un porcentaje significativo de sus estudiantes logra alcanzar los niveles de excelencia (niveles 5 y 6). Estos jóvenes demuestran una capacidad sobresaliente para modelar situaciones complejas y resolver problemas avanzados de razonamiento.
En el extremo opuesto, diversas naciones en desarrollo de América Latina, África y partes de Europa Oriental se ubican en los últimos lugares del escalafón global, reflejando dificultades estructurales graves en los aprendizajes fundamentales de los jóvenes de 15 años.
¿Cómo le fue a Colombia en la comparativa global?
Colombia se mantiene por debajo del promedio de los países de la OCDE en las tres áreas evaluadas: matemáticas, lectura y ciencias. El balance general del país muestra un comportamiento mixto en comparación con mediciones anteriores:
Matemáticas : El país continúa profundamente rezagado. Prácticamente se mantuvo estancado, registrando una leve baja al pasar de 383 a 381 puntos. El dato más preocupante es que el 71 % de los estudiantes colombianos no alcanza el nivel mínimo de competencia esperado, y apenas un escaso 1 % se ubica en los niveles de rendimiento sobresaliente.
Lectura : Se evidenció un retroceso considerable. El puntaje cayó de los 409 a los 399 puntos, profundizando una tendencia a la baja que afecta la comprensión crítica de textos por parte de los adolescentes.
Ciencias : Fue la única área que mostró un ligero respiro, con un leve incremento al pasar a 414 puntos. Pese a ello, la cifra sigue sin ser suficiente para recortar la distancia frente a las economías desarrolladas.
Factores clave detrás de los resultados en Colombia
El informe de la OCDE y análisis especializados advierten sobre múltiples factores que condicionan la educación colombiana:
Expansión de la cobertura vs. calidad : Organismos internacionales señalan que una parte de la caída en puntajes promedio responde a un fenómeno positivo pero complejo: la integración de un mayor número de jóvenes de zonas rurales y poblaciones históricamente marginadas a la educación secundaria. Aunque esto amplía la cobertura, también expone los retos de llevar educación de alta calidad a los contextos más vulnerables.
Brechas socioeconómicas y de género : La desigualdad sigue jugando un papel determinante. La diferencia de puntajes entre los estudiantes de mayores y menores recursos en ciencias supera los 90 puntos (equivalente a más de dos años de escolaridad). En cuanto al género, los hombres obtienen mejores resultados en matemáticas y ciencias, mientras que las mujeres lideran en lectura.
El impacto digital y la Inteligencia Artificial : El estudio resalta un nuevo fenómeno en las aulas colombianas: más del 55 % de los estudiantes afirma utilizar herramientas de inteligencia artificial semanalmente para sus tareas, lo que plantea un dilema sobre el desarrollo del pensamiento crítico autónomo frente al uso de la tecnología y las distracciones digitales en clase.
Secuelas de la pandemia y convivencia : Las prolongadas suspensiones de clases presenciales durante la emergencia sanitaria siguen pasando factura en las competencias lectoras. Adicionalmente, factores como el acoso escolar (bullying) continúan afectando el sentido de pertenencia y el rendimiento académico de los alumnos.
En conclusión, las pruebas PISA dejan sobre la mesa un mensaje urgente para Colombia y la región: el reto educativo ya no es solo retener a los jóvenes en las aulas, sino transformar los procesos pedagógicos para garantizar aprendizajes útiles que eviten que las nuevas generaciones queden rezagadas frente a las demandas del mercado global.





