Alerta con las estafas de falsos desguaces en Wallapop
Los desguaces denuncian anuncios que suplantan su identidad para vender recambios que nunca llegan y reclaman a Wallapop controles sobre los vendedores profesionales.

Comprar un recambio de coche en Wallapop puede acabar con una pieza que nunca llega, una transferencia perdida y un desguace obligado a dar explicaciones por una estafa que no ha cometido. Los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT), a los que una inmensa mayoría se refiere como 'desguaces', aseguran estar sufriendo una oleada de suplantaciones de identidad y han pedido a esta plataforma de compra-venta que refuerce los controles sobre quienes venden recambios usados.
El mecanismo de la creciente estafa se basa en que los estafadores localizan una pieza demandada , la anuncian a un precio muy por debajo de lo habitual y utilizan fotografías y datos de un desguace legal para parecer un vendedor legítimo. Cuando aparece un comprador interesado, emiten una factura con los datos del CAT auténtico y piden una transferencia bancaria. El dinero acaba en una cuenta que no pertenece al desguace y la pieza, claro, no aparece.
Pero hay una segunda versión del engaño, que consiste en clonar la página web de un desguace, copiando su imagen corporativa, sus datos y todo lo necesario para construir una apariencia de negocio real. El comprador contacta con los supuestos vendedores, paga por el recambio y descubre después que detrás de la operación no estaba el CAT auténtico . Para las empresas suplantadas, además del problema con los clientes, queda el daño a su reputación.
Cinco medidas sobre la mesa
Por ello, desde AEDRA , la Asociación Española de Desguace y Reciclaje del Automóvil, que agrupa a más de 600 desguaces en España, han trasladado a Wallapop cinco propuestas para intentar cortar el problema:
La primera es verificar las cuentas que venden recambios de forma profesional o habitual. La segunda, pedir CIF, datos de contacto y número de autorización como CAT . La tercera consiste en crear una categoría específica para los recambios procedentes de CAT autorizados.
Las otras dos medidas buscan actuar cuando el fraude ya está en marcha: retirar con rapidez los anuncios y perfiles fraudulentos y habilitar un canal específico para comunicar estos casos y aportar pruebas.
La petición del sector no pasa por cerrar la puerta de Wallapop a los recambios usados. Germán Catoira , presidente de AEDRA, apuesta más bien " que se identifique claramente a quienes los venden profesionalment e y que exista un control que permita distinguir a un CAT autorizado de quien utiliza su identidad para cometer una estafa".
El objetivo es doble. Por un lado, que el comprador sepa quién está detrás de una operación y pueda comprobar el origen del recambio. Por otro, que el nombre y la identidad de un desguace no puedan convertirse en el disfraz perfecto para una estafa.
La transferencia es el momento crítico
Mientras se estudian estas medidas, AEDRA recomienda a los compradores comprobar que el vendedor es un CAT autorizado , desconfiar de precios anormalmente bajos y contactar con el desguace cuyos datos aparecen en el anuncio o en la factura antes de hacer una transferencia .
Los CAT advierten de que, si consideran que los controles siguen siendo insuficientes o continúan las suplantaciones, trasladarán los hechos y la documentación disponible a las autoridades competentes para que investiguen las posibles responsabilidades .



