Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias deportivas
← Coches y Motos · Motos

F77 de Ultraviolette, el silencio también puede ser muy, muy divertido

Ultraviolette ha llegado para liarla. Y no poco. Nos subimos a sus dos primeras y disruptivas motos... Deportivas, desnudas y con una aceleración que quita el hipo.

Enrique Naranjo665 palabras

La marca india desembarca en España y Portugal con las F77 Mach 2 Recon y SuperStreet Recon, dos motos eléctricas que no entienden de complejos ni de etiquetas urbanitas. Nada de la excusa de buscar el ahorro de gasolina ni a moverse en silencio por la ciudad: correr, acelerar y divertirse , aunque en lugar de depósito haya una batería.

Porque sí, son eléctricas. Pero, sobre todo, son rápidas. Muy rápidas para lo que dice su ficha técnica. Homologadas para el carné A1 —y válidas también para el B convalidado— juegan con una trampa legal perfectamente afinada: 9,5 kW de potencia continua, pero hasta 30 kW de potencia pico, equivalentes a unos 40 CV, acompañados de 100 Nm de par disponibles desde el primer milímetro de giro del acelerador. El resultado es de esos que te sacan una carcajada dentro del casco: 0 a 60 km/h en 2,8 segundos, 0 a 100 en 7,7 y una velocidad máxima de 155 km/h .

Traducción rápida: acelera como una moto grande y deja retratadas a más de una térmica con aspiraciones deportivas.

La batería es de 10,3 kWh , integrada en una carcasa de aluminio que además forma parte estructural del conjunto. Ultraviolette declara una autonomía de 231 km en ciclo WMTC, cifra optimista, aunque ya se sabe: nadie vive en un mundo WMTC, y cuando se le aprieta el ritmo los kilómetros caen al mismo tiempo que sube la sonrisa. La carga rápida permite pasar del 20% al 80% en unas dos horas y media, un dato razonable para convivir con ella sin que la logística se convierta en un problema.

Donde queda claro que esto va en serio es en la parte ciclo. Nada de soluciones de compromiso : chasis 'trellis', horquilla invertida de 41 mm, monoamortiguador regulable y un equipo de frenos con doble disco delantero de 320 mm y ABS Bosch de doble canal. No es postureo ni marketing: es hardware de moto deportiva. El peso, 207 kg , no es precisamente pluma, pero la electrónica ayuda a disimularlo. Tres modos de conducción —Glide, Combat y Ballistic— y hasta 10 niveles de frenada regenerativa permiten ajustar el carácter de la moto desde un uso relajado hasta uno claramente agresivo.

La toma de contacto tuvo lugar en el circuito de Ángel Burgueño , un trazado de karts donde las cifras importan menos que las sensaciones. Y ahí la Mach 2 Recon saca los colmillos. Postura deportiva, asiento firme y una respuesta al acelerador que, en modo Ballistic , es directamente canalla. Giras el puño y la moto sale disparada sin pedir permiso ni dar explicaciones. Ajustando l a regeneración en niveles medios (4 o 5), la sensación se acerca bastante a la retención de una moto de combustión. En nivel 0 , en cambio, flota demasiado , obligando a trabajar más de la cuenta con el freno delantero, algo que en circuito se hace evidente.

En curva es rápida, directa y muy divertida. Le gusta entrar fuerte, frenar tarde y salir catapultada aprovechando el par instantáneo. A ritmo alegre transmite mucha confianza, aunque si se fuerza al límite en giros muy cerrados el ángulo de dirección puede jugar una mala pasada. Lo comprobé en primera persona, con una caída sin consecuencias graves más allá de una estribera marcada y el orgullo tocado.

La SuperStreet Recon cambia el partido sin tocar el motor. Manillar más alto, postura más relajada y una conducción mucho más natural. Es menos radical, pero más fácil y, curiosamente, más eficaz. Todo fluye mejor, se enlazan curvas con mayor precisión y el cuerpo lo agradece. Mantiene la misma aceleración salvaje, pero la entrega resulta más fácil de gestionar. Para el día a día —y para ir rápido sin sufrir— es claramente la opción más lógica.

Ultraviolette no ha venido a probar suerte. Ha venido a romper el segmento A1 con una eléctrica que corre de verdad, acelera como un demonio y demuestra que el silencio también puede ser divertido. Muy divertido.

Coches y motosMotos

Ver fuente original de la noticia