Norton Manx R, la canalla elegancia que desafía el orden establecido
Lejos de recurrir a la nostalgia o a reinterpretaciones de modelos clásicos, Norton ha apostado por una moto moderna, tecnológica y diseñada para competir frente a frente con las referencias europeas del segmento. Su precio de salida te va a sorprender.

No has visto nada igual. La mayoria de superdeportivas parecen hechas para un piloto de MotoGP o del WSBK. La Norton Manx R parece pensada para James Bond.
Elegante, sofisticada y con la suficiente mala leche cuando llega el momento de abrir gas , la nueva superbike británica apuesta por una fórmula diferente a la de sus rivales. No busca ser la más radical. Busca ser la que recuerdes cuando termina la comparación.
La histórica marca inglesa regresa a la primera línea del mercado deportivo con una moto completamente nueva que simboliza el renacimiento de Norton bajo el paraguas industrial de TVS. Y lo hace alejándose de la carrera por fabricar la superbike más extrema del planeta para apostar por algo mucho más difícil de conseguir: personalidad.
Basta una mirada para entenderlo. La Manx R transmite calidad desde cada ángulo. Las líneas son limpias, fluidas y tremendamente sofisticadas. El carenado parece esculpido de una sola pieza , las superficies están cuidadosamente integradas y el conjunto desprende una sensación de exclusividad poco habitual incluso dentro de este segmento. ¡Pero qué pasada! Mientras otras deportivas parecen diseñadas exclusivamente alrededor de un túnel de viento, la Norton conserva cierto aire de elegancia británica que la hace diferente.
Pero no nos confundamos. Debajo de ese traje de Savile Row sigue habiendo una superbike de verdad.
El corazón de la Manx R es un motor V4 de 1.200 cc desarrollado íntegramente por Norton que entrega 209 CV y 130 Nm de par . Se combina con un chasis de aluminio de doble viga diseñado específicamente para este modelo y un peso declarado en seco que arranca en unos estupendos 199 kilos.
La electrónica tampoco se queda atrás. Cuenta con plataforma inercial de seis ejes, ABS en curva, control de tracción, antiwheelie , launch control , varios modos de conducción y suspensiones Öhlins electrónicas en las versiones más equipadas. La frenada queda en manos de Brembo, nada menos que con las pinzas Hypure que muerden discos delanteros de 330 mm.
Sobre el papel tiene todo lo necesario para plantar cara a cualquier rival .
La primera toma de contacto tuvo lugar en el circuito de Monteblanco y allí aparece una de sus mejores virtudes: la frenada. Es potente, precisa y transmite muchísima confianza desde las primeras vueltas. Tanta que no tardo ni tres vueltas en sobrepasar los 250 km/h al final de la recta principal. También convence el trabajo de la electrónica, siempre presente pero sin resultar invasiva, y un motor que destaca más por la calidad de su entrega que por la búsqueda obsesiva de cifras espectaculares.
Manx R Apex: 29.750 euros, con suspensiones electrónicas y llantas OZ Racing.
Manx R Signature esta que hemos probado: 43.750 euros, con carrocería íntegramente en fibra de carbono y el equipamiento más exclusivo.
Manx R First Edition: serie limitada con precio bajo pedido.
Sin embargo, la Manx R deja claro desde el principio que no ha nacido para vivir pendiente del cronómetro.
En los cambios rápidos de dirección exige algo más de esfuerzo que algunas de sus rivales directas y tampoco alcanza la precisión quirúrgica de las superbikes más enfocadas al circuito cuando el ritmo sube de verdad. Es una moto que pide participar más al piloto y confiar menos en que la tecnología lo haga todo por ti.
Y eso no tiene por qué ser una mala noticia... Porque donde esta Norton realmente encuentra su sitio es en carretera.
Aquí el V4 despliega toda su personalidad . Siempre hay par disponible, la respuesta resulta progresiva y aprovechable y la sensación de control es sobresaliente. L a estabilidad transmite mucha seguridad, las suspensiones trabajan con enorme calidad y el conjunto se siente sorprendentemente cómodo para una moto de este nivel de prestaciones.
Puedes rodar rápido sin sentir que vas sentado sobre una máquina diseñada exclusivamente para un domingo de tandas.
No es perfecta . La protección aerodinámica podría ser mejor en viajes largos, la autonomía no destaca especialmente y en carreteras muy reviradas sigue apareciendo cierta sensación de peso frente a algunas rivales más radicales.
Pero Norton tampoco parece demasiado preocupada por eso.
Mientras buena parte del segmento vive obsesionado con parecer una máquina de competición matriculable, la Manx R apuesta por algo diferente. Tiene potencia de sobra, tecnología de última generación y prestaciones para poner en apuros a cualquiera, pero envuelve todo ello en una propuesta más refinada, más exclusiva y, sobre todo, con mucha más personalidad... Y un 'look' brutalmente elegante ¿no crees?
Una James Bond en toda regla , porque Porque a veces lo más atractivo no es correr más que nadie. Es tener el suficiente carácter para no parecerse a nadie.



