ZXMOTO 500RR: menuda china en la bota de las marcas japonesas
84 CV, 170 kilos y un motor que estira hasta las 13.500 rpm como si el mundo se fuera a acabar al final de recta. Probamos en carretera y circuito la nueva deportiva china, que llega a España por 6.592 euros.

Los fabricantes chinos llevan tiempo ganando terreno en el mercado de la moto. Primero fueron los escúteres, después las 'trail' y las 'naked', y ahora parece que han encontrado otro territorio en el que quieren plantar batalla: las deportivas de cuatro cilindros de media cilindrada. Una fórmula que nunca llegó a desaparecer gracias a modelos como la Kawasaki Ninja ZX-4RR y que vuelve a ganar protagonismo con la Bimota KB399 y, especialmente, con el anuncio de la nueva Honda CBR500R Four para 2027.
Pero China también quiere su parte del pastel. Kove fue una de las primeras en mover ficha en España con la 450RR y ahora es ZXMOTO la que da un paso adelante con su 500RR . Una deportiva que apuesta por una receta muy reconocible para los aficionados: cuatro cilindros en línea, muchas revoluciones, estética de competición y una tarifa que obliga a prestar atención.
La nueva marca fundada por Zhang Xue, antiguo cofundador de Kove, aterriza con una propuesta ambiciosa: 470 cc, 84 CV a 13.500 rpm y 170 kilos en orden de marcha. Todo por 6.592 euros . Una cifra que pone sobre la mesa una pregunta interesante: ¿puede una marca recién llegada ofrecer una deportiva capaz de competir con fabricantes mucho más asentados?
La 500RR declara 170 kilos en orden de marcha y cuenta con un chasis multitubular de acero, basculante monobrazo de aluminio y suspensiones YU-AN completamente regulables . En la frenada encontramos dos discos delanteros de 320 mm con pinzas radiales monobloque de cuatro pistones , mientras que el apartado electrónico tampoco se queda corto: ABS en curva, control de tracción, tres modos de conducción y una pantalla TFT de cinco pulgadas. También incorpora cambio rápido, aunque solo permite subir marchas.
Y hay más argumentos para llamar la atención: embrague antirrebote, amortiguador de dirección, iluminación LED, conectividad y una versión limitada para el carné A2.
Un motor para disfrutar de las revoluciones
La gran protagonista es, sin duda, su mecánica . Los cuatro cilindros tienen un encanto particular y la ZXMOTO recupera buena parte de aquella personalidad que muchos aficionados echan de menos. Por debajo de las 8.000 rpm el motor se muestra algo más tranquilo, pero cuando la aguja supera esa zona empieza lo bueno . La entrega gana intensidad y permite estirar hasta las 13.000-14.000 vueltas con un carácter que recuerda a las deportivas de otra época.
No es una moto que invite a olvidarse del cambio ni a circular siempre en una marcha larga. Su terreno está en jugar con el régimen del motor, mantenerlo alegre y aprovechar la parte alta del cuentavueltas. También aparecen algunas vibraciones cuando se buscan esas revoluciones, algo que forma parte de su personalidad mecánica.
En carretera se muestra ligera y ágil. Su corta distancia entre ejes, de 1.395 mm, ayuda a cambiar de dirección con rapidez y permite disfrutar de las curvas sin tener que pelearse con la moto. La posición es deportiva, como cabe esperar, aunque su tamaño compacto puede resultar algo más exigente para los pilotos de mayor talla.
También quiere jugar en circuito
Para comprobar hasta dónde llega, nos fuimos al circuito de Aspar . Allí pudimos comprobar que el conjunto tiene argumentos para ofrecer una conducción divertida. La moto cambia de dirección con facilidad, los frenos tienen buen tacto y mordiente y las suspensiones regulables ofrecen un comportamiento más convincente de lo que cabría esperar en una marca tan joven.
La unidad de circuito montaba neumáticos Pirelli Supercorsa SP, de planteamiento mucho más deportivo que los CST S5 de la versión de carretera. Estos últimos cumplieron correctamente durante nuestra prueba en asfalto y en buenas condiciones, mientras que los Pirelli permitieron aprovechar mejor las posibilidades de la moto en pista.
Hay algunos detalles que conviene tener en cuenta . El cambio rápido funciona mejor cuando se rueda con decisión y pierde algo de precisión a bajo régimen. Además, la pantalla TFT concentra mucha información en un espacio reducido y no siempre resulta fácil de consultar en marcha. El motor también pide mantenerlo por encima de las 8.000 vueltas para disfrutar de su mejor respuesta.
La unidad que probamos en circuito llevaba un desarrollo más corto que el de la versión de calle, precisamente para potenciar su carácter deportivo . Aun así, en algunos puntos de la pista se hacía necesario jugar bastante con el cambio. En carretera, el desarrollo más largo permite viajar con mayor desahogo en las marchas superiores, pero penaliza su respuesta al puño en ellas.
La ZXMOTO 500RR llega con una combinación difícil de ignorar : cuatro cilindros, 84 CV, un peso contenido, un equipamiento completo y ese precio de 6.592 euros. Además, los cinco años de garantía aportan un argumento adicional para una marca que acaba de iniciar su camino en nuestro mercado.
No todo es perfecto, ni pretende serlo . Hay aspectos de funcionamiento y ergonomía mejorables, y todavía tendrá que demostrar su fiabilidad y el respaldo de una red comercial que está comenzando a desplegarse en España. Pero lo importante es que la 500RR no se limita a presumir de cifras: tiene un motor con carácter, es ágil y consigue transmitir parte de esa diversión que asociamos a las deportivas tetracilíndricas.
China ya no quiere jugar únicamente la carta del precio. Y motos como esta ZXMOTO 500RR son una buena muestra de que sus fabricantes están dispuestos a subir el nivel. A sus rivales tradicionales les toca tomar nota.



