Cortes de tráfico y atascos: así está afectando ya la próxima visita del Papa León XIV al tráfico en Madrid
Los preparativos para la histórica visita del Papa León XIV a Madrid ya están colapsando algunos de los ejes principales de la capital. Está previsto que las complicaciones aumenten.

Madrid se está preparando ya para la histórica visita del Papa León XIV , programada del 6 al 9 de junio . El calificativo de histórica no le viene mal, teniendo en cuenta que se congregarán 1.800 personas (no apretadas como en un concierto de Bud Bunny) solo en las plazas de Lima y Cibeles . Más allá del desafío que esto supone en materia de seguridad, en lo que el consistorio madrileño está trabajando es en hacer los preparativos de andamios, gradas , etc, a pie de calle, lo que significa condicionar un tráfico en el que los madrileños ya empiezan a sentir las consecuencias del preparativo.
Las primeras limitaciones al tráfico comenzaron ya la noche del 21 de mayo , cuando se iniciaron la descarga de las primeras estructuras pesadas. Durante estas primeras jornadas nocturnas ya se ocuparon de forma puntual algunos carriles y sobre todo las aceras de las plazas de Cánovas del Castillo, Lima, Cibeles y La Independencia , además del tramo de la calle Alcalá situado entre la plaza De la Independencia y la Gran Vía, el Paseo de Recoletos, el Paseo del Prado y el Paseo de la Castellana . En estos lugares ya hay desde entonces balizas protectoras para avisar del peligro y evitar accidentes.
Más allá de los trabajos nocturnos, se está trabajando también de día para instalar las torres de vídeo y los sistemas de sonido a lo largo del Paseo de la Castellana , lo que está complicando un poco el tráfico entre la Plaza de San Juan de la Cruz y la calle Raimundo Fernández Villaverde . En este punto, los operarios han ocupado de forma fija los carriles izquierdos en ambos sentidos de la marcha (los que quedan junto a la mediana central). Y la cosa es aún más compleja desde el 23 de mayo, cuando los operarios ocuparon de manera continua el carril derecho en sentido norte del Paseo de Recoletos
Pero la verdadera prueba para la paciencia de los conductores madrileños ha llegado la noche del 25 de mayo , cuando se han intensificado las ocupaciones de calzada para acometer el montaje de torres de iluminación, pantallas de vídeo, equipos de audio, aseos portátiles y los grandes escenarios principales. El foco de las mayores complicaciones para el tráfico se concentra por el momento en los alrededores de la Plaza de Lima . En este entorno, las autoridades han decretado el cierre total de la calzada central en ambos sentidos de la marcha, aunque permiten la circulación a través de los carriles laterales que circundan la plaza.
Al mismo tiempo, el entorno de Cibeles está experimentando complicaciones debido a las preparaciones de para albergar la Misa y la posterior procesión litúrgica previstas para el 7 de junio . Los carriles ya están sufriendo reducciones de espacio a la altura del Paseo del Prado , donde las estructuras necesarias para el evento ocupan zonas destinadas al tráfico de vehículos.
Las previsiones que maneja el consistorio apuntan a que estas complicaciones de tráfico son solo el prólogo de un escenario que empeorará con claridad. A partir del próximo 31 de mayo se prevé que las ocupaciones de la calzada sean todavía mayores en la totalidad de los puntos afectados. El Ayuntamiento de Madrid informará a través de su web los pormenores de estas nuevas fases de cierre, al paso que alertará a los conductores para que alteren sus rutas por el centro . De hecho, los expertos en gestión del tráfico ya recomiendan que los coches privados restrinjan sus accesos al centro de la capital durante las próximas jornadas, optando por las circunvalaciones (cuya densidad de tráfico ya se nota que va creciendo) para evitar quedar atrapados en las inmediaciones de Lima o Cibeles.
Para ayudar a mantener la movilidad de los ciudadanos, el ayuntamiento ha dictaminado una orden para que los 6 y 7 de junio puedan circular la totalidad de las licencias de taxi, con independencia de cuál sea su día de libranza.




