Un estudio revela que perder el carné de conducir no siempre funciona como escarmiento
El estudio lo ha realizado la Universidad de Granada para conocer cómo influye en los conductores un sistema de puntos que lleva ya 20 años implantado en España

Perder todos los puntos del permiso de conducir y tener que recuperarlo no garantiza que un conductor deje de cometer infracciones . Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) ha analizado el comportamiento de 140 infractores durante los tres años posteriores a su paso por los cursos oficiales de recuperación y ha encontrado diferencias importantes según la formación recibida. La principal conclusión es que algunos de estos programas tienen un efecto preventivo mucho menor que otros.
La investigación, publicada en la revista científica internacional Accident Analysis & Prevention , coincide con el vigésimo aniversario de la implantación del permiso por puntos en España, que se cumple este 2026. De su desarrollo se han encargado investigadoras del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la UGR, utilizando datos de la DGT para comprobar hasta qué punto los cursos de recuperación consiguen evitar que los conductores vuelvan a infringir las normas.
Y los resultados dejan poco margen para el optimismo. De los 140 conductores analizados, el 71,4% volvió a cometer al menos una infracción durante los tres años siguientes a la realización del curso. Además, casi la mitad (el 47,9% ) perdió puntos de nuevo. Sin embargo, el riesgo de reincidir cambia considerablemente en función del tipo de formación que haya recibido cada conductor.
Los cursos de recuperación parcial, los menos eficaces
El estudio distingue entre los tres tipos de cursos oficiales que contempla la normativa española: los destinados a recuperar parte de los puntos perdidos, los que permiten recuperar el permiso después de haber agotado todos los puntos y los que se realizan por orden judicial .
El peor resultado corresponde a los cursos de recuperación parcial . Entre los conductores que participaron en ellos, el 83,6% volvió a recibir alguna sanción durante los tres años de seguimiento y el 72,1% perdió puntos otra vez. Es decir, más de siete de cada diez volvieron a sufrir una detracción de puntos pese a haber pasado por el programa de recuperación.
Tampoco son especialmente buenos los resultados de quienes tuvieron que recuperar el permiso después de perder todos sus puntos. El 80% volvió a cometer alguna infracción, aunque en este grupo solo el 35% perdió puntos. Esta diferencia apunta a que, aunque siguen incumpliendo las normas, sus infracciones tienden a ser menos graves que las de los conductores que realizan cursos de recuperación parcial.
La intervención judicial obtiene mejores resultados
La situación cambia entre quienes realizan los cursos por sentencia judicial . En este grupo, el porcentaje de conductores que vuelve a recibir sanciones se reduce al 52% , mientras que solo el 34% pierde puntos durante los tres años posteriores.
Son, por tanto, los que presentan una menor reincidencia de los tres grupos analizados. Las investigadoras atribuyen estos mejores resultados a que los programas impuestos por un juez suelen implicar una intervención más intensa, mayor supervisión y consecuencias legales adicionales, como la realización de trabajos en beneficio de la comunidad .
La ventaja de este último es muy grande si se compara con los otros dos. En estos últimos, según explica Cándida Castro, catedrática del Departamento de Psicología Experimental de la UGR y una de las autoras del trabajo, la formación podría estar teniendo resultados bastante discretos de cara a evitar posteriores infracciones.
"Los cursos de recuperación parcial parecen tener un menor efecto preventivo, posiblemente porque su duración es más reducida y algunos conductores los perciben como un trámite administrativo para recuperar puntos, más que como una intervención de rehabilitación", señala la investigadora.
El análisis también apunta a que el tipo de curso realizado es el principal factor asociado a la reincidencia, por encima de otras variables estudiadas, como la edad, el sexo o el consumo de sustancias.
Veinte años de permiso por puntos
Dos décadas después de su implantación, el permiso por puntos sigue siendo una herramienta útil para la seguridad vial, pero los resultados de esta investigación ponen de manifiesto que recuperar el carné o parte de los puntos no siempre consigue cambiar el comportamiento de los conductores más reincidentes.
Las autoras del estudio consideran que es necesario reforzar los programas de recuperación para que no se limiten a cumplir un requisito administrativo . Para ello, proponen dar más peso a los contenidos de rehabilitación, aumentar la supervisión de los participantes y establecer mecanismos de seguimiento que permitan comprobar si realmente modifican sus hábitos al volante.




