Un informe médico siembra dudas sobre el estado toxicológico del piloto del Pegasus de la DGT en el momento del accidente
El forense establece que es imposible establecer cuándo consumió el piloto la cocaína que se encontró en su cuerpo ni el grado de afectación d seus facultades

El accidente de uno de los helicópteros Pegasus de la DGT en el verano del 2023 fue, sin duda, una de las historias más impactantes de aquel año. El piloto, un funcionario de 63 años, dio positivo en un test de alcohol y drogas y fue acusado de un delito contra la seguridad aérea .
Todo sucedió el 6 de marzo de 2023 cuando uno de los Pegasus sufrió un aparatoso accidente cerca de la población madrileña de Robledo de Chavela tras realizar un aterrizaje de emergencia. Por suerte, no hubo que lamentar víctimas pero todo se empezó a enredar a posteriori.
Porque el piloto, Luis Vidal, fue detenido poco después acusado de manejar el aparato bajo los efectos del alcohol y las drogas (además de llevar en su interior a una pasajera no autorizada, la esposa del operador de cámara del Pegasus). De hecho, la policía pudo arrestarlo lejos del lugar del accidente ya que se había dado a la fuga para eludir los posibles controles.
Tres años después la instucción del caso que debe establecer lo sucedido en aquel accidente y las responsabilidades (si las hubiera) del piloto está discurriendo por una senda sorprendente. Porque uno de los informes aportados pone en duda que sus facultades estuviesen afectadas en el momento del accidente.
The Objective ha tenido acceso a un informe médico oficial que forma parte de la causa abierta en el Juzgado de Instrucción número 3 de San Lorenzo de El Escorial en el que se pone en duda el estado del piloto en el momento del accidente.
El informe, elaborado a petición de la juez, ha sido realizado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la Comunidad de Madrid para dilucidar si Vidal estaba bajo los efectos de los estupefacientes en el momento del accidente y de si eso influyó o no en sus facultades para pilotar el aparato.
Y las conclusiones no son, ni mucho menos, clarificadoras, ya que los forenses consideran que es imposible determinar el momento en el que se consumieron las sustancias con la única prueba que se le practicó por entonces: un test de saliva .
No se sabe cómo le afectó
" No se puede concretar el grado de afectación del sujeto en el momento de los hechos enjuiciados, al solo disponer de test de saliva", explica el informe, que se centra en una de las sustancias detectadas en el organismo del piloto: la cocaína .
"La cocaína puede ser detectable en un análisis de saliva tras cinco o diez minutos después de su consumo inmediato y perdurar positivo durante 2 o 3 días, pero si se trata de un sujeto con consumo crónico, el test es positivo hasta diez días postingesta" La conclusión del informe, por tanto, es que no se puede concretar si esas sustancias tuvieron efectos que pudieran afectar a las capacidades del piloto mientras operaba el aparato. O, lo que es lo mismo, es imposible de forma científica establecer el estado del piloto en el momento del siniestro.
Eso sí, el positivo sigue siendo innegable (porque el test de saliva sí sirve para establecer la presencia de una sustancia en el cuerpo) y veremos si este informe puede suponer un elemento que pueda atenuar las consecuencias para el piloto en un caso en el que ya ha terminado la instrucción y el juez está a la espera de que la Fiscalía presente acusación contra Vidal.



