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Yaman Mjahed: "He vuelto a reconstruirme hasta sentirme más fuerte que antes"

El peleador de Mondragón se sincera en MARCA antes de WOW 33 Vitoria

Irati Prat2136 palabras

Un año después, Yaman ‘El Diamante’ Mjahed (3-2) vuelve a pelear en WOW FC. Precisamente, en la arena en la que sufrió su última derrota: el Buesa Arena, en Vitoria. El peleador vasco se medirá a Ubay González (4-3) mientras busca recuperar el ‘aura’ perdida y volver a colocarse como una de las grandes estrellas de la compañía. En la previa, atiende a MARCA.

Pregunta. Casi un año después, vuelve a la jaula de WOW… y en el sitio donde lo dejó: Vitoria.

Respuesta. Gracias a Dios, soy un luchador joven, podía permitirme ese parón para... reagruparme conmigo mismo, tomar ciertas decisiones, calmar un poco las aguas, ¿no?. Como suelen decir, dar un paso atrás para dar cinco hacia adelante, ver un poco las cartas que tenía, por dónde podía tirar, y cuál era el movimiento más inteligente. Y creo que ese parón era algo necesario. Entonces, sí, así lo hice, y gracias a Dios, pues puedo volver al lugar donde lo dejé todo, que es en Vitoria. Así que, en lo personal, me gusta volver a pelear allí, en mi casa, para poder quitarme esa espinita y regalarle la victoria a mi gente, que lo sufrió la última vez. Así que, sí, es como volver a empezar... volver a continuar el libro por la página que lo habías dejado. Me siento muy feliz por eso.

Como suelen decir, dar un paso atrás para dar cinco hacia adelante

P. Ya tuvo una grave lesión que le obligó a parar mucho tiempo. Ahora, otro año fuera. ¿Ha sido duro?

R. Siento que, al fin y al cabo, las cicatrices hacen al hombre. Las circunstancias, las adversidades muchas veces revelan el tipo de persona que es cada uno. Si eres un cobarde, lo vas a demostrar en la adversidad. Si te hundes a la mínima que algo se pone difícil, lo vas a demostrar en la adversidad. Y si realmente eres una persona fuerte, que sigue adelante y que nunca se rinde, también lo vas a demostrar en la adversidad. Así que, básicamente, estas circunstancias que me ha tocado vivir en mi vida me han demostrado a mí mismo un poco de la pasta de la que estoy hecho. Cuánto realmente estoy dispuesto a dar por hacer mi sueño realidad.

Siento que, al fin y al cabo, las cicatrices hacen al hombre

Yo lo dejé todo siendo muy joven para hacer mi sueño realidad: ser luchador profesional de MMA y ser campeón del mundo algún día. Y cuando he tenido esos tropiezos, me he demostrado que esa decisión que tomé en su momento la tomé de una forma sólida. Que no fue un niño con un sueño caprichoso, sino que era un pequeño hombrecito que decidió apostar toda su vida por una misión, y que seguimos en ello. Y no tengo duda de que no será ni la segunda ni la última y que habrán muchas más caídas… pero, como suelo decirme a mí mismo, las mismas armas que me han ayudado a enfrentar las circunstancias del pasado son las que me van a ayudar a afrontar las circunstancias del futuro.

Entonces, por esa parte, dadas todas las adversidades, venga lo que venga, estoy tranquilo porque me he demostrado a mí mismo una y otra vez que tengo lo suficiente para levantarme una y mil veces.

Estoy tranquilo porque me he demostrado a mí mismo una y otra vez que tengo lo suficiente para levantarme una y mil veces

P. ¿Hubo momentos de duda?

R. Estuve a punto de rendirme. Yo el día que terminé el combate en Vitoria y creo que eres la primera persona a la primera persona que se lo digo respecto a medios y prensa… yo dije, ‘yo no vuelvo a pisar una jaula’. Te lo digo en serio. Mi primer pensamiento fue: ‘yo no voy a volver a pasar todo el proceso de prepararme, todo el proceso de lo que conlleva un combate’. Decía, ‘¿para qué? ¿para esto?’. Y recuerdo que cuando bajé las escaleras de Vitoria, inconscientemente empecé a pedir perdón a la gente. No sé por qué. Yo creo que fue una forma inconsciente. Como diciendo, ‘me he rendido’, ¿sabes?. Y ese sentimiento me duró tiempo… Me costó. La verdad que fue un golpe, fue un golpe duro. Yo diría que el más duro hasta el momento. No por la derrota en sí, sino por todo lo que conllevaba la anterior pelea también. Entonces fue un momento bastante, bastante duro.

Pero como te he dicho al principio, las circunstancias revelan al hombre. Y yo no me sentía bien conmigo mismo porque no era el lugar donde quería estar. Yo, algo dentro de mí, una voz dentro de mí siempre me decía que yo no estoy destinado a vivir en un estado así. Entonces dejé de luchar contra ello, lo acepté, tomé las decisiones que tenía que tomar, hice lo que tenía que hacer y empecé a reconstruirme poco a poco hasta el punto de ahora en el que me siento, gracias a Dios, más fuerte que antes. Y creo que realmente eso es lo que determina unos atletas de otros, unos luchadores de otros, o unas personas de otras. Pero sí, fue muy duro. Fue muy, muy, muy duro.

Fue muy duro. Fue muy, muy, muy duro

P. Pero al final, si se ponen en perspectiva sus derrotas, son ante un Hecher Sosa que ahora está en UFC y ante un Delffy Humer que está invicto…

R. En esas noches oscuras también empiezas a pensar y darle vueltas a la cabeza y decir, a ver, ‘¿pero qué ha pasado? ¿por qué ha pasado?’. También llego a esos pensamientos. ‘Bueno, a ver, los tropiezos que he tenido han sido contra gente que no ha sido contra el vecino de mi barrio, ¿no?’. También digo, ‘¿cuántas peleas he tenido en WOW?’. Contando mi carrera profesional y amateur, he sido el luchador creo que con el récord de más finalizaciones dentro de la empresa y más victorias dentro de la empresa consecutivamente y, de repente, me han llegado dos tropiezos seguidos. Pero eso no tacha de la lista todo el listado que he tenido de victorias consecutivas, una detrás de otra durante casi cuatro años.

Entonces, llegas a esas conclusiones, sientes que no estás en el lugar que quieres estar y empiezas a reconstruirte. Yo creo que es parte del proceso, y no solamente como atleta, también en el día a día de una persona. Cualquier persona de a pie de la calle tiene este tipo de adversidades, esos momentos en los que son como esos puntos canon de tu vida en los que te hacen reflexionar, tomar decisiones. Y, si lo haces bien, siempre son para algo bueno y para algo positivo en el futuro.

Yo creo que es parte del proceso, y no solamente como atleta, también en el día a día de una persona

P. ¿Qué diría que es lo más importante que ha sacado de este proceso de casi un año?

R. Te lo resumiré en una frase: creemos que no tener miedo a la muerte nos hace fuertes, pero realmente nos hace débiles. ¿Me entiendes?. Es decir, muchas veces creemos que no tener miedo es la salvación para todo y muchas veces tener miedo es lo único que te salva. Aferrarte a la vida es lo único que te salva. No luchamos porque no tengamos miedo a morir, luchamos porque amamos la vida. Entonces yo creo que ese ha sido el aprendizaje de este año. He luchado porque amo mi sueño, he luchado porque amo vivir estas experiencias, sean buenas o sean malas.

P. Hablemos del futuro. Lleva unas semanas en Marbella preparando esta pelea en WOW 33 Vitoria. ¿Por qué ese cambio?

R. Este año ha sido un año de aprendizaje individual conmigo mismo y en lo colectivo. Me he movido un montón, he viajado, he salido de España, he tratado de volver a ese punto cero, a esos días de amateur, por así decirlo, en los que no conocía nada del deporte y quería aprender y nutrirme de todo el mundo. ¿Por qué no? Yo recuerdo una frase que decía Conor McGregor: ‘el día que dejas de aprender es el día que te preparas para perder’. Y yo me di cuenta en cierto momento que quizá me había acomodado demasiado en mi casa. Tengo un equipo maravilloso, tengo un entrenador, Javi, increíble, unos compañeros espectaculares… pero creo que muchas veces exponernos a la incertidumbre de un lugar ajeno, creo que enriquece mucho a un atleta y más a un atleta que se dedica a pelear. Porque te adaptas a sentirte cómodo en un lugar extraño, y realmente eso es lo que te vas a encontrar en la jaula. Entonces he tratado de exponerme mucho. He entrenado con todo tipo de luchadores, me he movido con luchadores de UFC, con luchadores de PFL, luchadores de todo tipo, con amigos, con gente conocida… y he ido a exponerme olvidando cualquier tipo de atadura conmigo mismo, no queriendo demostrar nada, yendo a tumba abierta a aprender, a absorber y enriquecerme. Y eso es lo que he hecho todo este año.

Este año ha sido un año de aprendizaje individual conmigo mismo y en lo colectivo

Y luego la última fase de mi camp pues sí que la he trasladado aquí a Marbella, con el coach Gabriel, un entrenador maravilloso. No es muy conocido aquí en el panorama nacional, él es italiano, pero me está ayudando un montón, junto a mis compañeros también. Así que sí, estamos haciendo un gran trabajo, me estoy sintiendo muy bien, lo estoy disfrutando, hay buen tiempo, buenos compañeros, buena energía, y eso es todo lo que necesita un atleta para salir adelante.

P. ¿Qué versión de Yaman puede esperar la gente en Vitoria?

R. Yaman es lo que es. Va cambiando de formas, va evolucionando, pero la esencia nunca se pierde… Entonces, vamos a ver a un Yaman muy sereno, muy tranquilo, y que no pretende nada, que no busca nada, que no quiere forzar nada, que quiere que todo venga. No va a ir a buscar un KO, no va a ir a buscar una finalización, va a dejar que todo llegue a su debido momento. No malinterpretes mis palabras, no malinterpretes ni confundas mi serenidad con debilidad. Pienso entrar ahí preparado, afilado, peligroso, venenoso, buscando circunstancias y momentos de peligro en todo momento. Listo para todo y dispuesto a todo. Eso es lo que te puedo decir.

Yaman es lo que es. Va cambiando de formas, va evolucionando, pero la esencia nunca se pierde…

P. Supongo que un reto personal es buscar la condición de ser una de las caras de WOW.

R. Es verdad. Era la cara visible de WOW durante años. El último contendiente al título de 61 kilos he sido yo. Los datos están ahí, pero mi trabajo está aquí. Y ahora es momento de unificar todo. Y el día 24, si Dios quiere, será el día. No tengo prisa. Yo sé que todo llegará. Estoy en esa llanura del potencial latente. He trabajado mucho, me he ganado mi lugar con sangre, sudor y lágrimas. Solamente necesito ese último ‘boom’ para que todo vuelva a florecer. Así que sin prisa. Todo llegará con calma.

He trabajado mucho, me he ganado mi lugar con sangre, sudor y lágrimas

P. Vuelve al peso gallo. ¿Lo de pelear en el mosca fue un error?

R. Vuelvo a mi categoría. Y también este año ha sido un momento de ser sincero conmigo mismo y realmente creo que bajar al peso mosca fue un error. Yo de por sí soy un 61 kilos muy grande. Lo que pasa es que soy joven. Gracias a Dios tengo una muy buena genética y di 57 kilos de una forma relativamente fácil. Pero sufrida, obviamente. Estuve un montón de meses a dieta para poder dar ese peso bien. Pero el momento de la rehidratación no fue bien y no me sentí bien en el combate. Y no es normal que un jab me noquee. Entonces, sin desmeritar a Delffy, que es un luchador increíble y tiene una mano que le pesa… pero un jab me noqueó. Y eso no es normal. Entonces me reuní con mi equipo y decidimos que esa categoría no era la adecuada por todo el sacrificio que conllevaba. Por lo duro que fue y porque no me encontraba en un estado físico óptimo. No tenía mi velocidad, mi explosividad, mi reactividad, mi fluidez… todo eso se fue. Y eso que hice un gran campamento. Así que la decisión correcta era volver a 61 kilos, que es donde he hecho toda mi carrera, donde me he sentido muy bien, donde he dominado siempre. Así que volvemos a ese peso y el tiempo hará el resto.

PolideportivoUFCMMAWOW FC

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