Blanco entra en territorio desconocido
El andaluz no tuvo minutos en el Camp Nou y en sus cuatro años en Primera sólo se había quedado en cuatro partidos sin participar

Antonio Blanco vivió una situación poco habitual el pasado sábado en el Camp Nou. El centrocampista no formó parte del once titular ni tampoco estuvo entre los elegidos en los cinco cambios que introdujo el técnico en la segunda mitad. Hay que remontarse más de un año para encontrar el último partido liguero en el que estuvo convocado y no dispuso de minutos. Fue el 24 de septiembre de 2025 en el empate ante el Getafe, donde Coudet decidió darle descanso en el primer encuentro intersemanal del curso.
Desde entonces, el canterano del Real Madrid acumulaba 41 participaciones consecutivas en Liga siempre que había estado disponible. La pasada temporada sólo se perdió dos partidos, uno por descanso y otro por acumulación de tarjetas. Podían cambiar los acompañantes, pero lo que era innegociable era su presencia como pivote posicional.
En sus cuatro campañas como babazorro en Primera, Blanco sólo se ha quedado en cinco partidos sin participar por decisión técnica. Una muestra clara de la importancia que ha tenido para Luis García Plaza, Coudet y Quique, los tres técnicos que le han dirigido en la máxima categoría.
El actual entrenador del Alavés ya venía prescindiendo del '8' en las rectas finales de los partidos, algo que sólo sucedió en una ocasión la pasada campaña desde su irrupción en el banquillo. Sin embargo, en los últimos seis partidos Blanco no había completado todos los minutos . Suplente en San Mamés, el andaluz fue sustituido en los compromisos frente a Racing, Valencia, Atlético, Celta y Málaga.
La apuesta por Guevara, Protesoni y Denis Suárez no le funcionó a Quique en un contexto muy particular como el del Camp Nou, y lo normal sería que Blanco vuelva a liderar la sala de máquinas este viernes en la visita al Sánchez Pizjuán, donde el Alavés se reencontrará con Luis García Plaza. Un encuentro en el que los babazorros no tienen margen de error después de siete jornadas consecutivas sin ganar . El parón, con ocho partidos sin saborear el triunfo, puede hacerse demasiado largo.



