Una élite lejos… todavía
Las derrotas ante Liverpool y Bayern demuestran que este Atlético sigue “en construcción”

“Necesitamos estar al 120… al 100 no nos alcanza”, reflexionaba Simeone todavía en las entrañas del Metropolitano. Un Bayern con bajas importantes había pasado como un ciclón por un estadio al que dejó helado. Tanto, que minutos antes del final buena parte de la grada desfilaba sabiendo que, en este momento, la élite del fútbol todavía le queda lejos a los rojiblancos.
“Son mejores”, insistía El Cholo tras el partido que menos tiros habían realizado este curso, apenas nueve, y ante el equipo que más le robó el balón, el Bayern tuvo casi un 60% de posesión. Dos datos que muestran la superioridad de los de Munich, uno de los grandes favoritos a ganar el torneo.
Una competición que, conviene no olvidarlo, tuvo cerca el Atlético el curso pasado. También sufrió en la fase de grupos y acabó sumando 13 puntos de los 24, fuera de ese top 8 que sí logró un año antes, algo que no impidió que estuviera en semifinales y a un gol apenas de la gran final. De ahí que el pesimismo ante la derrota con el Bayern no impida ver que hay tiempo de reacción para firmar una buena competición.
Uno de los problemas que derivó en la derrota fue la falta de contundencia en las áreas. La defensiva se mostró especialmente en la acción del 0-1, donde Le Normand acabó retratado en la pérdida del esférico, como le sucedió a Llorente en el gol que cerró el marcador. Errores que terminaron pagándose… junto a la falta de acierto ofensivo.
Si en defensa el Atleti no estuvo bien, en ataque no mejoró las prestaciones. Ni los dos titulares, Julián y Sorloth, aprovecharon sus ocasiones. Ni los suplentes, Lookman y Jonathan David, aumentaron el acierto. El Cholo puso en el verde todo lo que tenía pero no fue suficiente ante Upamecano y demás defensas alemanes, claramente superiores durante todo el partido.
Un calendario que se suaviza
Aunque los números son más que negativos, 4 puntos de 12, la realidad es que ahora la Champions se suaviza. Una vez pasados los dos cocos (“Liverpool y Bayern son mejores”, dijo Simeone ) los rivales a los que se enfrentará el Atleti son de inferior estatus a los que han llevado al equipo a estar muy lejos del top 8 y a hacer cábalas para al menos jugar la eliminatoria previa.
El “estamos en construcción” que tanto repite el técnico argentino debe servir para mejorar prestaciones, eliminar errores que penalizan y llegar listos para el momento en el que se decidan los títulos. De momento, el equipo está lejos de la élite. En unos meses quizá vuelva a formar parte de ella como sufrió en sus carnes un Barça que le espera el domingo para poner colofón a la semana más dura de la temporada.




