Koke, de la mítica bandera del Bernabéu... a las lágrimas de La Cartuja
El único rojiblanco que había vivido la Copa del 2013 acabó llorando tras caer ante la Real Sociedad

Fue el único jugador rojiblanco que salió a dar la cara en la abarrotada -e incómoda- zona mixta de La Cartuja. Hablamos, claro, de Koke, el capitán de un Atlético que acabó hundido una final en la que parecía favorito, tuvo que remar todo el choque contracorriente y acabó doblando la rodilla en la tanda de penaltis.
Una suerte cruel que explica los ojos enrojecidos del canterano . Había llorado, mucho, sobre el mismo verde en el que derrochó 120 minutos de entrega y físico, ese que dicen que ya no tiene pero que él se empeña de demostrar que todavía le sobra. Se secó las lágrimas con la camiseta que nadie ha sudado más veces y luego puso voz a una caseta que sabe que su líder, su voz más autorizada, es el 6, su capitán.
Sea como fuere, Koke será junto a Simeone el encargado de levantar un vestuario que ha superado palos mucho más grandes que el de Sevilla. Golpes como dos finales de Champions perdidas y derrotas crueles que no deben hacer olvidar los grandes momentos en los que el capitán ha tenido un rol protagonista.
De ahí que, siguiendo con la Copa, haya que viajar 13 años en el tiempo para recordar la otra final de este torneo que sí jugó y ganó el entonces jugador de 21 años. Las lágrimas con 34 fueron entonces euforia y el descaro de colocar la bandera del Atlético sobre el césped del Santiago Bernabéu tras el que fue el último título de esta competición ganado por un Atlético que tiene en Koke el hilo conductor entre el éxito de 2013 y el duro palo de 2026.






