El emocionante discurso de Unai Simón: "Lo importante de verdad es el legado que uno deja"
El portero del Athletic, el mejor del mundo

U nai Simón fue nombrado mejor portero del mundo en la gala del Balón de Oro celebrada en Londres y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche. El guardameta acompañó el reconocimiento con un discurso lleno de sentimiento, dando verdadero valor al premio. Sus palabras brillaron tanto como el trofeo por su sencillez, por la emoción que transmitió y por su capacidad para conectar con los asistentes. El premio al mejor discurso de la gala también es suyo.
"La verdad es que es un orgullo para mí poder estar aquí recibiendo este premio. Un premio que sería imposible recogerlo si no fuese por la ayuda de muchas personas a las que le tengo que estar eternamente agradecido. Entre ellos a mis padres y a mi hermana por haberme educado con unos principios y unos valores que me hacen ser la persona que soy ahora.
A mi novia por ser ese oasis de tranquilidad que muchas veces en este mundo tan caótico que es el fútbol todos necesitamos a alguien así en nuestra vida. Y yo lo he encontrado en ella. A toda mi cuadrilla de la infancia que llevo quedando con ellos más de 20 años. Ellos son los que me hacen entender que muchos de los que estamos en esta sala somos unos privilegiados de la vida que tenemos en la sociedad que vivimos y me hacen mantener los pies en la tierra.
Evidentemente a todos los entrenadores: Luis de la Fuente, Ernesto Valverde, Luis Enrique. Y a todos los compañeros de la Selección: Joan, David... Sin vosotros hubiese sido imposible obtener el premio que hemos conseguido este verano, uno de los veranos más bonitos de nuestra vida. Y a todos los compañeros de la Athletic, en especial a Óscar de Marcos, Iñigo Lekue y Gorka Guruceta. Tres de las personas más maravillosas que me ha regalado el fútbol.
Y por último, me gustaría darle las gracias a Koldo Asúa, que en paz descanse. Que me enseñó a entender el fútbol de una manera diferente a la que yo lo tenía o lo que comprendía. Me enseñó que el fútbol más allá de títulos, de ganar partidos y de reconocimientos individuales. Lo importante de verdad es el legado que uno deja cuando esto acabe. El ser reconocido por ser buenas personas, buenos compañeros más allá de los triunfos que tengamos. Y el mejor ejemplo lo tengo en casa, con Ángel Iribar, con el Chopo.
Una persona que a sus 83 años seguimos recordando todo lo que nos ha dado, nos da y nos seguirá dando. Junto a ellos he aprendido a amar un club como es el Athletic Club de Bilbao. Un club que me ha dado todo.
Muchas gracias a todos los presidentes, lo más que he coincidido. He aprendido a amar sus colores, su historia y sobre todo a una afición a la que le estoy eternamente agradecido. Por todos ellos estoy hoy aquí recibiendo este premio, así que muchísimas gracias a todos".






