Grego Sierra, el valor de quedarse
Central de oficio, carácter y experiencia, cumplirá ante el Sabadell, su ex equipo, 150 partidos de Liga como futbolista del Burgos

Hay futbolistas que dejan huella por sus goles y otros que construyen su historia desde un lugar menos vistoso, lejos de los focos que suelen iluminar a los protagonistas del marcador. Grego Sierra pertenece a ese segundo grupo. Central de oficio, carácter y experiencia, el murciano se ha convertido en uno de los rostros reconocibles del Burgos CF , una camiseta que volverá a defender este domingo ante el Sabadell con una cifra redonda: 150 partidos de Liga como blanquinegro.
No esperaba en ese momento alcanzar la cifra de partidos que he jugado aquí ni aguantar tanto tiempo
El registro tiene un significado especial para un jugador que, cuando aterrizó en Burgos en el verano de 2021, difícilmente podía imaginar todo lo que estaba por venir . El equipo regresaba a Segunda división después de dos décadas de ausencia y comenzaba una etapa en la que cada temporada suponía un nuevo desafío. Sierra llegó para ayudar a consolidar al conjunto en el fútbol profesional y terminó formando parte de una de las etapas más reconocibles de su historia reciente.
El camino, sin embargo, no empezó de la manera que habría deseado. El propio futbolista recuerda con humor aquel estreno complicado, marcado por un gol en propia puerta frente al Leganés. Una anécdota que ha quedado atrás y que contrasta con el peso que ha adquirido desde entonces dentro del vestuario . "No esperaba en ese momento alcanzar la cifra de partidos que he jugado aquí ni aguantar tanto tiempo", reconocía esta semana. Su explicación para entender la continuidad es más sencilla que cualquier análisis táctico: se siente querido.
La primera misión de Grego Sierra en Burgos consistió en ayudar a asegurar la permanencia. El objetivo se cumplió con solvencia durante la campaña 2021-22 , pero el siguiente curso elevó las expectativas. El conjunto dirigido por Julián Calero encontró en la organización defensiva una de sus principales señas de identidad y el central murciano se convirtió en una pieza importante de aquella estructura.
En la temporada 2022-23, el Burgos protagonizó una de las historias defensivas más destacadas del fútbol profesional español. José Antonio Caro estableció un récord de imbatibilidad y el trabajo colectivo de la zaga resultó fundamental para sostener aquella trayectoria . Sierra fue uno de los integrantes de un bloque que hizo de la disciplina, la concentración y la solidaridad sus principales argumentos .
El verano de 2024 abrió un paréntesis, aunque breve, en su historia burgalesa. Después de tres temporadas consecutivas y 87 encuentros oficiales con el equipo, Sierra emprendió una nueva aventura en el Universitatea Craiova rumano. El cambio de escenario le permitió conocer otro fútbol, aunque su estancia lejos de El Plantío apenas se prolongó durante unos meses.
En enero de 2025 regresó al Burgos . No era una incorporación cualquiera: volvía un jugador que conocía el club, la categoría y las exigencias de una competición en la que la experiencia puede marcar diferencias . Este hecho no le permite ser el jugador con más temporadas consecutivas en el equipo, sin embargo, lo convirtió en un fijo en la zaga burgalesa.
La segunda etapa confirmó que su relación con el Burgos no había quedado cerrada con aquella despedida. Sierra recuperó protagonismo y volvió a desempeñar un papel importante en la defensa, aportando contundencia, conocimiento del juego y liderazgo . Ahora, en su sexta temporada vinculada a la entidad, forma parte del grupo de futbolistas que representan la continuidad dentro de una plantilla sometida a cambios constantes.
Va a ser un partido especial entre dos equipos que tengo en mi corazón
La celebración de sus 150 partidos llegará, además, ante un adversario que ocupa un lugar especial en su trayectoria. El Sabadell fue su equipo entre 2019 y 2021, antes de su llegada a Burgos. Allí disfrutó de una etapa importante de su carrera, consiguió el ascenso a Segunda División y estableció vínculos personales que todavía conserva. Una de sus hijas nació durante aquellos años en Cataluña.
"Va a ser un partido especial entre dos equipos que tengo en mi corazón", explicaba el defensa. La coincidencia añade un componente sentimental a una jornada que ya tiene suficiente valor por la cifra que alcanzará. Pero Sierra también sabe que, una vez que comience el encuentro, los recuerdos tendrán que dejar paso a la competición. El objetivo es sumar los tres puntos y ofrecer una alegría a la afición.


