Cero puntos y muchas dudas: el Ceuta revive el fantasma de la 2022-23
El equipo caballa es colista, sólo ha marcado un gol y recibe una media de tres tantos por encuentro

El arranque del Ceuta en LaLiga Hypermotion 2026-27 ha encendido las alarmas al firmar el peor inicio de su historia reciente: cuatro jornadas y cuatro derrotas en el casillero (Andorra, Las Palmas, Mallorca y Celta Fortuna) y un solo gol a favor . Un tropiezo inicial que evoca a los fantasmas del curso 2022-23 en Primera Federación , cuando el equipo también arrancó a cero.
A la exigencia puramente deportiva se le suma esta vez un condicionante de peso: la compleja coyuntura migratoria que atraviesa la ciudad autónoma. Un contexto delicado que no sólo ha complicado de manera evidente la captación de fichajes en el mercado de traspasos —donde no siempre es sencillo convencer a determinados futbolistas para incorporarse en este escenario—, sino que además genera un clima de incertidumbre en el entorno que inevitablemente puede terminar salpicando a la tranquilidad y al rendimiento de la propia plantilla.
En lo deportivo, el paralelismo con el pasado resulta inevitable, aunque la memoria futbolística suele ser injusta y selectiva. Aquel convulso inicio de la 2022-23 costó la cabeza de Chus Trujillo, el técnico canario que venía de firmar el ascenso a Primera RFEF. La llegada de Trujillo a la ciudad autónoma no había sido casual: se produjo tras la marcha de José Juan Romero al Eldense. Sin embargo, en cuanto el de Gerena concluyó su aventura en tierras alicantinas y volvió a estar libre, dio la sensación de que en la planta noble del Murube se buscaba cualquier razón para precipitar el cese de Trujillo y devolver a Romero al banquillo. Nadie pareció recordar entonces que el gran salto de categoría llevaba la firma del canario.
Aquel nefasto arranque de la 2022-23 tuvo además un condicionante logístico de peso. Obligado por las exigencias de la categoría a cambiar el césped artificial del Murube por uno natural, el Ceuta tuvo que jugar sus tres primeros partidos lejos de casa —cayendo ante San Fernando (1-0), Cultural Leonesa (2-0) y Fuenlabrada (2-1)—, para luego recibir al Celta B (1-3) en el exilio provisional de la Pista de Atletismo de Loma Margarita.
El relevo en el banquillo no fue un bálsamo inmediato. Romero debutó ganando al Rayo Majadahonda (1-2), pero luego el equipo encadenó nueve derrotas y quedó totalmente hundido en el pozo. Lo que vino a partir de enero es historia del club: 14 jornadas invicto y una salvación milagrosa que convirtió el desastre inicial en una gesta épica.
Ahora, el escenario cambia y la exigencia es la del fútbol profesional. En el banquillo sigue el propio Romero , quien ya el año pasado supo reconducir un mal inicio (tres derrotas consecutivas) para acabar firmando una meritoria campaña en la zona media en el regreso de la ciudad a Segunda 45 años después. La historia enseña que cuatro tropezones seguidos no sentencian una temporada, pero entre las dudas sobre césped y los condicionantes del entorno, el Ceuta vuelve a estar obligado a demostrar que sabe reescribir su propio destino .




