Preparados para el infierno
El Barça busca mantener su excelente racha de triunfos en el campo del Galatasaray

Jugar en Turquía nunca ha sido fácil. La presión que ejerce el público en los estadios es muy potente y supone un hándicap al que los equipos rivales deben sobreponerse . El Ali Sami Yen es uno de esos estadios. Desde que el mítico Dream Team perdiera allí frente al Galatasaray en un partido de Champions en los noventa, cada vez que los azulgranas visitan este campo tienen muy presente la dificultad que entraña.
La realidad es que, en los últimos enfrentamientos, el Barcelona ha logrado superar al equipo turco, a pesar de estar muy bien arropado por sus fieles seguidores. Flick pretende que se mantenga la racha de los últimos tres partidos, en los que el Barcelona ha ganado en este estadio. A juzgar por el momento que atraviesa su equipo, lo lógico es pensar en un triunfo culé, ya que el conjunto azulgrana cuenta sus partidos por victorias. Sería la décima consecutiva, en un comienzo de temporada que no tiene parangón en la historia del club. Ni siquiera la ausencia de Raphinha debería ser un problema. El sábado, el equipo ya demostró que puede sobreponerse a la baja de su jugador más en forma. En esta liguilla de la Champions no hay excusas que valgan. Cada punto vale un potosí y los errores se pagan caros.
El Barcelona tiene el objetivo de acabar primero o segundo en esta fase. Para conseguirlo, tendrá que ganar prácticamente todos sus partidos. Hace dos años, el equipo fue precisamente segundo, tras dejarse cinco puntos. La pasada campaña, la clasificación estuvo aún más cara. El Arsenal acabó primero tras ganar todos sus partidos, mientras que el Bayern fue segundo pese a perder solo uno.
Enfrente tendrá a un equipo que necesita la victoria después de su derrota en la primera jornada frente al Sporting de Portugal. En sus filas militan jugadores importantes como Gündogan, que jugó una temporada en el Barcelona, Rafael Leão o el delantero Osimhen. Cualquiera de ellos es capaz de aguar la fiesta a los azulgranas.
Por tanto, no caben las confianzas de cara al partido. Flick alineará al mejor equipo que tiene a su disposición, aunque sabe que debe dosificar a sus jugadores, ya que el calendario se vuelve cada vez más exigente.







