El fútbol también sufre el terremoto de Colombia: "Es difícil ver a tus compañeros llorando"
Se aplazan todos los partidos profesionales de la semana, mientras clubes de Pereira o Cali, que están entre las ciudades afectadas, lamentan percances físicos y pérdidas materiales

El terremoto que sacudió buena parte del oeste de Colombia el pasado lunes y cuya cifra de víctimas mortales superaba este lunes de largo las dos centenas, más allá de los evidentes daños en infraestructuras, ha tenido lógicamente consecuencias en lo que al fútbol respecta. El seísmo, de magnitud 7,4, golpeó especialmente en ciudades situadas justo al este de su epicentro , entre ellas Pereira o Cali. Ambas tienen equipos en la máxima categoría del fútbol colombiano, que vivía sus primeras jornadas tras la participación cafetera en el reciente Mundial.
Esa División Mayor del fútbol del país -Dimayor- lanzó enseguida un comunicado en el que, "tras realizar un monitoreo constante y una evaluación de la situación que atraviesan las diferentes ciudades y regiones del país afectadas por el terremoto", anunciaba la lógica decisión de aplazar toda la programación del fútbol profesional colombiano correspondiente a esta semana. "En circunstancias como estas, entendemos que el fútbol debe estar al servicio del país y acompañar a quienes más lo necesitan . Por esta razón, los 36 clubes profesionales que hacen parte de la Dimayor concentrarán sus esfuerzos en contribuir a la atención y recuperación de las comunidades afectadas", añadía.
Ante una situación así, el deporte pasa a no sé ni qué plano
De igual manera, se apuntaba como prioridad " brindar acompañamiento y respaldo a todos los jugadores, cuerpos técnicos, colaboradores y sus familias que hayan resultado afectados por el terremoto ". Por ahí iban conociéndose distintos casos: al Deportivo Pereira, por ejemplo, el terremoto le había pillado lejos, concentrado en Barranquilla para jugar a domicilio, pero precisamente esa distancia física aumentaba la angustia de los expedicionarios. Rostros compungidos, lágrimas, llamadas de móvil que muchas veces se lanzaban sin respuesta...
“Es difícil bajar a un desayuno y ver a tus compañeros llorando y preocupados al no poderse contactar con sus familias”, explicaba el capitán Wálmer Pacheco en declaraciones recogidas por 'El Heraldo'. “Ante una situación así, el fútbol pasa a no sé ni qué plano”, añadía. Cristofer Castrillón, analista, confirmaba que su casa estaba entre las destruidas por el seísmo . Se trataba de una de las pérdidas materiales más duras en el entorno cercano del equipo, toda vez que no se reportaban pérdidas físicas.
El Deportivo Cali se vio afectado directamente, porque su futbolista Ronaldo Pájaro sufrió sendas lesiones en un codo (luxofractura) y un tobillo (fisura del maléolo medial) cuando trataba de abandonar su vivienda durante el temblor . El volante de 24 años iba a pasar por quirófano inmediatamente, para iniciar un proceso de recuperación que le tendrá fuera de las canchas por un tiempo aún indeterminado. En Caldas, mientras, el delantero Jefry Zapata utilizaba las redes sociales para mostrar los evidentes daños que había sufrido su domicilio.
El fútbol debe estar al servicio del país y acompañar a quienes más lo necesitan
Precisamente esas redes fueron la vía utilizada también desde Europa o desde otros países americanos para expresar la lógica solidaridad con las víctimas y comunidades afectadas, mientras futbolistas colombianos que se manejan en el exterior anunciaban la llegada de ayuda en cuanto lo permita la complicada situación que atraviesan ahora mismo todas esas zonas afectadas por el terremoto. El Barcelona, por ejemplo, ponía en marcha a través de su Fundación y con una aportación inicial de 100.000 euros, una campaña extraordinaria de captación de fondos para dar respuesta a la emergencia humanitaria.



