La derrota más dura del Rayo
Inconsolables lágrimas de la afición y el equipo al finalizar el partido

No pudo ser. El día más bonito en la historia del Rayo acabó entre lágrimas, las de una afición que lo dio todo por poder estar en Leipzig y las de un equipo que no pudo plantar cara ante el poderío físico del Crystal Palace en la final.
La decepción de los jugadores rayistas tras el pitido final de Maurizio Mariani fue mitigada por una afición que no dejó de animarles en ningún momento. En la Franja nadie deja abandonado a nadie, y menos en las malas. “No conocí mayor victoria que contigo en una derrota” . Esta pancarta resume lo vivido en un día inolvidable en Leipzig.
La comunión que se produjo en los minutos que siguieron al final del partido entre la grada y el césped fue muy emocionante. Lágrimas de unos y otros. Lágrimas de orgullo y momento para recordar y celebrar el bonito camino que ha recorrido este equipo hasta el partido final de Leipzig.
La emoción no cesaba ni siquiera cuando los jugadores intentaban hablar con los medios, les costaba articular palabras, como le ocurrió a Isi cuando era entrevistado por los compañeros de Movistar. “Estamos muy tristes por toda la gente que nos ha acompañado. Pienso también mucho en Trejo, me hubiese encantado ganar por él en su despedida. Pero hay que valorar lo hecho por este grupo que tenemos, por esta increíble afición. Teníamos que haberles perdido el respeto y no hemos estado bien con balón. Una pena. Pero nos levantaremos, seguro. Porque esta gente se lo merece por lo que ha sufrido y porque tenemos equipo de sobra para repetirlo”, señalaba.
Ni un aficionado del Rayo abandonó el campo después de la derrota mientras el Crystal Palace recogía su trofeo. Oscar Valentín sólo tenía palabras de elogio para ellos. “El equipo lo ha dado todo, pero no hemos estado cómodos en ningún momento. Son rocosos, muy físicos y es una pena no conseguirlo. Ellos han estado cómodos todo el partido, darles la enhorabuena por el título. Hemos disfrutado todo el proceso previo hasta llegar aquí y es un regalo llegar a la final, pero no llegó la guinda final y estamos jodidos. Sin palabras para la afición, les hemos dado algo de alegría, pero no se pudo dar todo. Tenemos que disfrutar de todas maneras por lo conseguido”, apuntó.
El guardameta Batalla, que no pudo desviar más fuerte el remate de Wharton que acabó en el gol de Mateta también estaba muy triste. “El camino fue hermoso. Llegamos hasta acá. Las finales son así. Se definen en detalles. Ellos son un gran equipo. Muy trabajado y son merecedores de la victoria. La jugada del gol de ellos es un rechace de los que se hacen cien por año. A veces tienes la suerte de que va a un compañero o se va fuera. Andrei me tapaba un poco la visión y me sorprende un poco. Trajimos a este equipo a una final europea y trabajaremos para volver a conseguirlo. Me quedo con el viaje. Estos dolores no se te van nunca. Te duele de por vida y la vamos a recordar con muchísimo dolor”, apuntaba.
El presidente del Rayo, Martín Presa, que agradeció el apoyo institucional que recibió su equipo en Leipzig, incluida una llamada del rey Felipe VI, reconocía el buen papel de su equipo. “Es un orgullo, pero te da lástima por la gente que ha venido. Los golpes de suerte no han estado hoy de nuestro lado. La temporada ha sido de sobresaliente, ha faltado la matrícula de honor en la final. Hemos estado de pie hasta el último minuto. Te vas con pena por la ilusión que había en todo Vallecas, todo Madrid y todo España, que iban con nosotros”, señaló.
El delantero Jorge de Frutos también reconoció la superioridad del rival. “Ha sido una final muy dura para nosotros. Nos ha costado entrar en el partido. Se han adelantado al empezar la segunda parte. Más adelante valoraremos lo que ha conseguido. Este grupo va a ser irrepetible”. Y es verdad.



