Guille Súnico, el ejemplo perfecto de Valdebebas que conquistó Los Pajaritos
Pasó ocho años en la cantera blanca y ahora, lejos de Valdebebas, ha encontrado en la Copa del Rey una noche para reivindicarse

Hay futbolistas que necesitan jugar para demostrar lo que valen. Otros consiguen demostrarlo incluso cuando no juegan. Guille Súnico pertenece a este segundo grupo . Durante años, el joven guardameta construyó en Valdebebas una reputación que iba mucho más allá de sus condiciones bajo palos. Su profesionalidad, humildad y manera de afrontar las dificultades le convirtieron en un ejemplo dentro de la cantera del Real Madrid . Ahora, en el Numancia, ha encontrado una noche para reivindicarse ante el fútbol español.
Súnico llegó a La Fábrica en 2018, con apenas 14 años . Ocho temporadas después, tras pasar por las diferentes categorías inferiores y alcanzar el Real Madrid C y el Castilla, decidió este verano emprender una nueva aventura en Soria. Por el camino, había vivido momentos complicados. La competencia en la portería le cerró las puertas de la continuidad y llegó a encadenar dos años casi sin competir. Pero nunca bajó los brazos.
Ni una mala cara, ni un mal gesto . Siempre dispuesto a sumar, animar a sus compañeros y aprovechar cada entrenamiento para seguir aprendiendo. Una actitud que no pasó inadvertida en Valdebebas. Raúl González , que coincidió con él durante su etapa en la estructura madridista, siempre tuvo una magnífica opinión del guardameta. Su forma de entender la profesión, su humildad y hasta el hecho de compaginar el fútbol con una carrera universitaria hablaban de un perfil poco habitual.
Una noche guardada para Súnico
"Es el ejemplo de canterano perfecto que ponemos siempre a todos los chavales. Esfuerzo máximo, gran compañero… y con una buena cara ante cualquier situación. Si tenía que estar en el banquillo, el primero en animar a todos" , recuerdan desde Valdebebas. Su historia llegó incluso a convertirse en una referencia para los demás porteros de La Fábrica. La pasada temporada, el Madrid reunió en Valdebebas a más de 30 guardametas de su cantera en una jornada dedicada a una de las posiciones más exigentes y, a menudo, más invisibles del fútbol.
Allí se puso el caso de Súnico como ejemplo . Su paciencia encontró una primera recompensa en Old Trafford , ante el Manchester United , en los cuartos de final de la Premier League International Cup. Cuando llegó su oportunidad, respondió. Pero su mayor reconocimiento ya lo había conseguido mucho antes. Este verano decidió buscar fuera del Real Madrid las oportunidades que no terminaban de llegar. Y el fútbol le tenía preparada una noche especial. En la Copa del Rey, frente al Real Oviedo, Súnico se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la clasificación del Numancia . Con 3-3 en el marcador, firmó una intervención decisiva en la prórroga y, en la tanda de penaltis, detuvo los dos primeros lanzamientos del conjunto asturiano . Los sorianos ganaron 4-2 y sellaron su pase a la siguiente ronda. Y ahí estaba Súnico... disfrutando de un camino del que no quiere bajarse.





