Miguel Zárate: "Ojalá Pellegrini vuelva a vivir aquella pesadilla"
El joven técnico del Navalcarnero atiende a MARCA en busca de una gesta copera frente al Betis

A sus 30 años, Miguel Zárate ya se sienta en un banquillo desde el que se permite soñar sin límites. En un mundo en el que la experiencia suele ser un requisito indispensable, el entrenador del Navalcarnero se abre camino a base de trabajo, pasión y las ideas muy claras. Ahora le espera el Betis en una de esas noches que justifican una carrera . Enfrente estará Manuel Pellegrini , el técnico más veterano de esta Copa del Rey que regresará 17 años y un día después a un lugar maldito tras el Alcorconazo ( el partido se juega en el Estadio Municipal Santo Domingo ); al otro lado, el más joven. Y la admiración es máxima: "Poder ver a Pellegrini en el mismo escenario y compitiendo los dos por conseguir lo mismo, te llena de orgullo, felicidad y motivación" .
Zárate atiende a MARCA antes de una cita histórica para el club madrileño, aunque sin perder de vista lo que de verdad sostiene su proyecto: la liga, el día a día y un Navalcarnero que marcha octavo en el grupo madrileño de Segunda RFEF y afronta el futuro cargado de ilusión. Porque, como él mismo defiende, "en cuanto a sueños, no hay límites" .
Pregunta. ¿Cómo afrontas su primera etapa en el Navalcarnero y en la categoría?
Respuesta. Es mi primera etapa en el club y también en la categoría, y creo que esos primeros pasos se están dando bien. El trabajo con el equipo está siendo bueno y las conexiones entre el cuerpo técnico, los jugadores y el club son positivas. Estamos llegando hacia donde nos habíamos visualizado en la pretemporada y esperamos conseguir lo que nos hemos marcado a medio y largo plazo.
P. ¿Cómo está el vestuario antes de recibir al Betis?
R. Las sensaciones son muy buenas porque el vestuario ya ha vivido noches parecidas. Muchos jugadores saben lo que es enfrentarse a equipos de Primera División. Algunos incluso han estado cerca de eliminarlos. El mejor ejemplo es el año pasado, cuando estuvimos cerca de eliminar al Getafe. Afrontamos el partido con ganas y energía, pero muy centrados en los encuentros que tenemos antes de la Copa del Rey. Uno de nuestros objetivos era llegar al partido contra el Betis con buenas sensaciones y buenos resultados.
No hace falta hacer nada extraordinario, más allá de cogerlo con ilusión y energía
Una de las cosas que más admiro de Pellegrini es que, cuando llega a un club, lo hace crecer
P. ¿Qué partido imagina ante el Betis?
R. Vamos a intentar hacer una buena primera parte y tener preparados distintos escenarios. La idea es hacer un buen inicio y, a partir de ahí, transmitir a los jugadores las diferentes situaciones que contemplamos dentro del cuerpo técnico. Lo importante es empezar bien y ver cómo se desarrolla el encuentro.
P. ¿Cómo se prepara mentalmente a un equipo para creer que puede eliminar a un rival de tanta entidad?
R. Hay que afrontarlo con naturalidad. Cualquiera que vea las primeras rondas de la Copa del Rey comprueba que se pueden conseguir grandes retos. Lo que parece un partido casi imposible acaba dejando equipos que están cerca de clasificarse o que incluso lo consiguen. No hace falta hacer nada extraordinario, más allá de cogerlo con ilusión y energía. Sí debemos subir el nivel de exigencia y estar un punto por encima en concentración para intentar igualar el nivel que, a priori, tiene el rival.
P. ¿Hasta dónde se permíten soñar?
R. Hasta el máximo. El trabajo de un profesional, tanto del jugador como del cuerpo técnico, consiste en soñar en grande y pensar que siempre se pueden alcanzar los objetivos. Hay que prepararse muy bien y trabajar muy duro para conseguirlos. En cuanto a sueños, no hay límites.
¿Otro Alcorconazo de Pellegrini? Nosotros trataremos de hacérselo pasar así, pero no creo que él esté pensando en aquella vez
P. ¿Qué supone enfrentarse a Manuel Pellegrini, el entrenador más veterano de la Copa, siendo usted el más joven?
R. Poder ver a Pellegrini en directo, en el mismo escenario y compitiendo los dos por conseguir lo mismo, que es pasar de ronda, te llena de orgullo, felicidad y motivación. Una de las cosas que más admiro de Pellegrini es que, cuando llega a un club, lo hace crecer. No tanto quizá a nivel de títulos, sino en el crecimiento de la entidad, de los jugadores y en la comunión con la afición. Lo estamos viendo en el Betis, que creo que llega en el mejor momento de su historia, con los jugadores en un estado de forma bestial. Tengo muchas ganas de que llegue ese encuentro.
P. Pellegrini regresa al escenario del Alcorconazo. ¿Quiere que vuelva a vivir aquella pesadilla?
R. Por supuesto que queremos que se repitan aquellos momentos, porque significaría que nos ha ido bien y que ha sido una noche bonita e histórica para nosotros. Los grandes profesionales, como él, están por encima de los momentos que han ido mal en el pasado. Saben superarlos y no creo que aquello sea un motivo más de presión. Nosotros trataremos de hacérselo pasar así, pero no creo que él esté pensando en aquella vez.
P. Tiene 30 años en un mundo en el que la experiencia suele ser un requisito. ¿Ha sentido que debía demostrar más por ser joven?
R. La manera que tengo de demostrarlo es trabajando día a día, en casa, en el despacho y viendo partidos. Quizá hago más trabajo fuera del campo que dentro. Es la forma de conseguir que ese trabajo llegue de la mejor manera a los jugadores, que crean en él y en las ideas que les transmitimos. En este mundo, los resultados van marcando si el trabajo es bueno. A veces no se traduce siempre en victorias, pero sí deja un poso que, a la larga, demuestra que el trabajo está bien hecho.
Es un trabajo que requiere 24 horas, mucha inversión en pensar, analizar y mejorar continuamente
Quiero seguir disfrutando con la ilusión de aquel niño pequeño que hace su primer entrenamiento y sale al campo con ganas
P. ¿Cómo ha vivido su camino hasta el Navalcarnero?
R. Un trabajo bien hecho puede dar resultados a largo plazo. En el filial de la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes conseguimos primero la permanencia y después el ascenso a Tercera División, algo que no se había conseguido antes en el club. Primero hay que hacer bien el trabajo del día a día, hacerlo de forma coherente y transmitírselo bien a los jugadores. Si ellos creen en ese trabajo y en esas ideas, seguramente los resultados acabarán llegando.
P. ¿Ha dudado alguna vez de seguir este camino?
R. Dudas, pocas, porque la pasión que tengo por esta profesión y por el fútbol está muy por encima de la cantidad de horas que invertimos en el trabajo. Es un trabajo que requiere 24 horas, mucha inversión en pensar, analizar y mejorar continuamente. Pero toda la pasión y los buenos momentos que hay detrás de esta profesión hacen que merezca la pena.
P. ¿Qué importancia tiene la Copa del Rey para clubes modestos como el Navalcarnero?
R. En mi manera de entender el fútbol, todos los partidos tienen la misma importancia, más allá de la competición. Es verdad que este partido tendrá más magnitud, más dificultad y más repercusión, pero también hemos demostrado que podemos competir en escenarios exigentes, como el Colombino o el partido contra el Murcia. Dándole la misma importancia a la Copa Federación, a la liga y a la Copa del Rey, seguramente el Navalcarnero pueda dar su mejor versión contra el Betis.
P. ¿Cómo consigue que los jugadores disfruten de una noche así sin perder de vista los objetivos de la temporada?
R. Dándole la misma importancia a todo. Se trata de disfrutar, pero no de ver el partido contra el Betis únicamente como una experiencia única. Hay que afrontarlo como afrontamos el deseo de ganar al Salamanca o al Numancia: queremos ganar al Betis y debemos darle la misma importancia. Hay que disfrutar compitiendo, estando cerca de ganar y ganando. Contra el Conquense no ganamos, pero nos fuimos todos orgullosos porque competimos, le dimos importancia al partido y estuvimos a un nivel muy alto.
P. ¿En qué momento de su carrera se encuentra y qué le falta para seguir creciendo?
R. Tiempo. Hay que dejar que las cosas sigan su curso. Todo proceso requiere tiempo, momentos buenos y otros no tan buenos. Con mucho trabajo y la pasión que tenemos por lo que hacemos, las cosas saldrán bien. Ahora mismo estoy en un estado de felicidad plena por mi llegada al club, por el día a día y por cómo entrenan y compiten los chicos.
P. ¿Cómo es su día a día en el Navalcarnero?
R. El club nos brinda medios más que suficientes para llevar a cabo todo lo que podemos y queremos hacer. Hay predisposición para ayudar a los jugadores a rendir al máximo nivel y a seguir desarrollándose. El club es ejemplar en ese sentido y el día a día es increíble.
P. ¿Cómo le gustaría verse dentro de cinco años?
R. Por encima de todo, me gustaría no perder la energía. Quiero seguir disfrutando con la ilusión de aquel niño pequeño que hace su primer entrenamiento y sale al campo con ganas. Quiero seguir pasando buenos momentos con los jugadores y creando nuevas amistades con compañeros de profesión. No se trata solamente de pensar cuántas ligas, títulos o ascensos habré conseguido. Quiero disfrutar del camino, que haya merecido la pena y haber conocido a gente que me acompañe y se ilusione también con ese recorrido. En definitiva, quiero no perder la ilusión, no perder la magia del deporte y seguir disfrutándolo.







