Monchi defiende el despido de Manolo: "Educación tengo, y mucha"
El director general deportivo del Espanyol asume su responsabilidad en la crisis, explica por qué comunicó el cese en el vestuario y apuesta por Sarabia para lograr la permanencia y construir una identidad

Monchi dio la cara para explicar el cambio de rumbo en el banquillo del Espanyol . Con Manolo González destituido y Eder Sarabia como nuevo entrenador hasta junio de 2028 , el director general deportivo defendió tanto la decisión como la manera de comunicarla, asumió su parte de responsabilidad en la situación del equipo y lanzó un mensaje a la plantilla: el relevo en el banquillo también exige una reacción de los futbolistas. La cuestión más delicada de su comparecencia estuvo en las formas del adiós a Manolo . Monchi rechazó las críticas sobre el trato dispensado al técnico y explicó que la conversación se produjo en el vestuario , después del partido contra el Sestao . "He leído y escuchado que la destitución de Manolo fue de poca educación y ya digo yo que educación tengo mucha", afirmó. El dirigente sostuvo que retrasar la comunicación hasta el regreso a Barcelona habría generado una situación todavía más incómoda. Compartir el autobús y el avión con el entrenador, hablar del siguiente encuentro y anunciarle después su salida no le parecía una alternativa más respetuosa. "Habría sido reírme de él sentarme a su lado en el avión y no decirle nada sobre su futuro", argumentó. Según su explicación, el cese se trasladó en una conversación afectuosa y desde el dolor de tener que despedir a un compañero. "La destitución está hecha desde el máximo respeto, creyendo que era el momento. La varita del momento no la tenemos", señaló. También desveló que Manolo tuvo la posibilidad de comparecer junto a él para despedirse y ofrecer sus explicaciones , pero rechazó la invitación. El agradecimiento al técnico gallego acompañó a la defensa de una decisión marcada por los resultados . Monchi aseguró que había confiado en su continuidad y que no se arrepentía de haber apostado por él en mayo . La acumulación de encuentros sin ganar terminó por agotar esa vía. La determinación definitiva, precisó, llegó después del encuentro de Sestao . "Me siento culpable" Monchi evitó situar toda la responsabilidad en el entrenador saliente. Reconoció que prescindir de un técnico supone también un fracaso para quien lo ha respaldado y extendió la autocrítica al resto del club. "Me siento culpable de la situación actual. Todos, y yo el primero, hemos de dar más. Los jugadores también", manifestó. El director general deportivo reclamó a los futbolistas que revisen su rendimiento y asuman su responsabilidad: "Han de darse cuenta de que la cuerda se rompe por el lado más fácil, pero ellos también tienen culpa". Tampoco separó a los fichajes del resto del vestuario. A su juicio, el rendimiento de las incorporaciones ha seguido la misma línea que el del equipo, sin suficientes respuestas individuales que permitan cambiar la dinámica . Recuperar la confianza y elevar la exigencia forman parte del trabajo inmediato. Sarabia, una apuesta más allá de la urgencia La llegada de Eder Sarabia responde a una doble intención. La primera es sacar al Espanyol de la zona de descenso . La segunda, construir un equipo con un estilo reconocible. "No solo quería un entrenador que salve al Espanyol, también que le dé una identidad , filosofía e idea de juego", explicó Monchi. El dirigente considera que la plantilla dispone de futbolistas adecuados para la propuesta del nuevo entrenador, basada en el protagonismo con balón. Aunque admitió que implantar ese modelo requiere tiempo, defendió que existe margen para corregir el rumbo: "Estamos en una situación difícil, no estamos desahuciados ni mucho menos". La prioridad será adaptar esa idea a la urgencia competitiva . El parón permitirá avanzar en el trabajo, pero los primeros partidos obligarán a concretar las propuestas. Monchi, que prefirió aplazar el debate sobre el mercado de invierno , insistió en su confianza en los recursos actuales. Sarabia ya está inscrito como entrenador del Espanyol, aunque la sanción que arrastra retrasará su estreno en el banquillo hasta el encuentro ante el Athletic en Bilbao . Sergio García dirigirá al equipo frente al Villarreal . Monchi agradeció su disposición y valoró su trabajo en el filial, aunque consideró que entregarle ahora el primer equipo habría supuesto precipitar etapas. Al nuevo técnico le espera una tarea que empieza por la clasificación . "Primero hay que apagar un fuego", resumió Monchi . Después llegará el momento de dar forma al Espanyol que pretende construir.


