El Johan despide a su leyenda con otro triunfo
El Barcelona gana a la Real Sociedad y el público se rinde a Alexia en su último partido como azulgrana

Alexia Putellas jugó su último partido con el Barcelona . Lo hizo en el estadio Johan Cruyff, como ella leyenda del conjunto azulgrana ; con una victoria por 2-1 ante la Real Sociedad , el único equipo que ha conseguido ganar este año al reciente campeón de Europa ; y con el cariño de un público que le dedicó pancartas, cánticos y la gran ovación de la tarde .
El once de Romeu para el último partido del curso en el Johan tenía cierto olor a despedida . Amén de Alexia, ya confirmada , formaron entre las elegidas Batlle, Mapi y Torrejón , que junto a Graham y Salma son las jugadoras cuyo contrato acaba el 30 de junio. A pesar de la resaca física y emocional del Barcelona, las azulgrana apenas tardaron 14 minutos en romper el orden defensivo de las blanquiazules. Mapi filtró un pase por el carril zurdo para Julià, que asistió desde la línea de fondo para que Pina, máxima goleadora del campeonato (21) anotara desde el área pequeña en un movimiento de '9'.
La de Moncada y Reixach estuvo cerca de hacer el segundo poco después en un robo en la salida de balón a Florentino, pero su definicón acabó en el tejado de la meta defendida por Estensoro. La Real reaccionó y, pasado el ecuador del primer acto, hizo el empate. Ramírez, ex del Barcelona, ganó el espacio a Torrejón y batió a Gemma con un derechazo .
El Barcelona volvió a tomar las riendas de inmediato y no tardaría en volver a dominar el marcador. Una combinación entre Mapi, Julià y Alexia acabó con el balón en las botas de Bonmatí, que se revolvió para zafarse de su marca y batir a la meta rival . Primer gol de Aitana tras su lesión y 193 días después del último , de ahí que lo celebrara con rabia.
Pina volvió a tenerla al final del primer acto y en el inicio del segundo, estrellándose con la madera en esta ocasión . A partir de la hora de espectáculo comenzó la ronda de cambio y ovaciones. Pasillo a Batlle, abrazos para Mapi y ambos para Alexia, capaz de parar el partido y el tiempo con su aura . En lo deportivo el choque se durmió sin más alteración en el marcador, pero, a diferencia de un partido cualquiera, nadie se movió de su butaca una vez la trencilla pitó el final . Fue momento de confraternización entre jugadoras y afición con especial atención a las que ya no volverán.





