Kubalita ya tiene su Balón de Oro
Recibe una recreación simbólica del trofeo como homenaje a las pioneras de nuestro fútbol

E l Balón de Oro , prestigioso premio que otorga la revista France Football y que distingue a los mejores peloteros del planeta, comenzó a entregarse en 1956, el mismo año en el que nació Mari Carmen Arce 'Kubalita' , una de las pioneras de nuestro fútbol y la primera guardameta de la selección española . Por aquel entonces, esta gran admiradora de Luis Miguel Arconada no podía ni soñar con un galardón que no ha tenido versión femenina hasta 2018 y que desde este viernes, gracias a la iniciativa de Apple Tree [agencia de comunicación estratégica] ya duerme en casa de la referente valenciana.
Carmen nació en Valencia en el entorno de una familia futbolera . La pasión del padre se trasladó a sus hijos y la pequeña emuló los pasos de su hermano [ocho años mayor], que fue guardameta del Don Bosco. Carmen jugó en dos equipos, el Racing de Valencia (posteriormente llamado Marcol) y el Hércules de Alicante , hasta que en España prohibieron el fútbol femenino y la obligaron a colgar los guantes. Para entonces, con sólo 19 años, ya había hecho historia [aunque no era del todo consciente]. "Yo he jugado en La Rosaleda con el estadio lleno en el estadio del Levante ante 10.000 espectadores", presume orgullosa. "La gente venía a vernos, había interés. Es verdad que alguno se acercaba al campo para ver a mujeres, o niñas en mi caso, en pantalón corto y a reírse, pero acababan hablando de fútbol porque es a lo que jugábamos nosotras", recalca.
El apodo de Kubalita se lo debe a su físico . Cuando los técnicos que probaban jugadoras para formar aquel equipo valenciano vieron a Carmen llegar al campo, la vieron cierto parecido con el húngaro Ladislao Kubala, quien fuera jugadora del Barcelona y Espanyol en nuestro país. "Me probaron como extremo, pero se me daba fatal. Al terminar el entrenamiento me quedé con otras compañeras, que me chutaron algunos balones y vieron que paraba bien. Debieron pensar que en la portería era aprovechable y desde el primer encuentro jugué como portera. Menos mal, porque si no mi carrera hubiera terminado el primer día", bromea la valenciana, que una vez que se puso los guantes no los volvió a soltar nunca. Jugó en campos de tierra, de carbón y de césped ; entrenó saltando sobre sillas reclinables y enfrentándose a juveniles masculinos; fue sancionada por irse a jugar con la selección a pesar de la oposición de su club; y defendió siempre, lo sigue haciendo a día de hoy, lo colectivo como buena líder que es.
En apenas unos días se hará público el nombre de la ganadora del Balón de Oro, premio al que aspiran seis españolas y entre ellas una portera (Cata Coll) . "Si me dan a elegir siempre voy a ir con los porteros y con las porteras porque son los que menos reconocimientos tenemos. En estos premios siempre se suele premiar a quien marca o genera goles", apunta la número 1. "No sé si me moriré sin que se ponga en duda la medida de las porterías o la altura de las porteras. Duele y cansa el debate. En el fútbol hay grandísimas porteras", reivindica.
Cuestionada sobre quién sería el Balón de Oro femenino de su época , Kubalita lo tiene claro: "Yo tuve la suerte y la desgracia de padecer a la italiana Elena Schiavo , la número 7 de su selección, que cuando me fui a casa en el tren después de jugar contra ella miré si estaba por allí darme la tarde. Era una brutalidad de jugadora", asegura en referencia al 1-5 encajado en El Arcángel de Córdoba el 8 de diciembre de 1972 . "De las españolas no me puedo mojar porque había jugadoras muy buenas. Amancio, Fuentes, Victoria, Caracuel... Cualquiera de ellas podría haber estado nominada".
En el acto, que tuvo lugar en las oficinas madrileñas de la agencia Apple Tree, estuvieron presentes representantes (jugadoras, entrenadoras, padres) de los tres clubes que la agencia lleva amadrinando desde hace años: Olympia Las Rozas, Seagull y Women's Soccer School . "Con El balón de oro más esperado queremos reconocer a las mujeres que hicieron historia en el fútbol, pero a las que no siempre se les dio el lugar que merecían. Kubalita representa a toda una generación de pioneras que abrió camino para que hoy muchas niñas puedan perseguir su sueño de ser futbolistas. Creemos que darles visibilidad y reconocer su legado también es una forma de construir un futuro más igualitario", sentenció Carme Miró, CEO y fundadora de Apple Tree .



