Revolución en el fútbol sala español: la RFEF transforma el reglamento para la temporada 2026/27
El organismo nacional ha implentado medidas para reducir las pérdidas de tiempo durante los partidos

La Real Federación Española de Fútbol ha anunciado una profunda reestructuración normativa y arbitral que entrará en vigor de cara a la campaña 2026/27 . El objetivo central de esta reforma es incrementar drásticamente el tiempo efectivo de juego, reducir las interrupciones constantes y unificar los criterios arbitrales para ofrecer un espectáculo mucho más dinámico en la pista.
Entre las principales modificaciones operativas destaca la limitación al saque de meta, que prohibirá a los guardametas superar el medio campo por alto de forma directa sin que el balón bote antes en su propia mitad o sea tocado por otro jugador . Asimismo, se endurecen las disciplinas en la banda, ya que las amarillas y rojas mostradas al banquillo por protestas computarán como faltas acumulables de equipo. En el apartado disciplinario también se restan responsabilidades a los penaltis, que dejarán de sumar como faltas colectivas , al tiempo que se ampliarán los supuestos de revisión mediante Soporte de Vídeo (FVS) para evaluar la quinta falta acumulada y las expulsiones por doble amonestación .
El ritmo del partido experimentará un acelerón significativo gracias a la restricción de los tiempos muertos, reducidos a uno solo por equipo para todo el encuentro y eliminados por completo durante las prórrogas . El paso por vestuarios también se acorta, fijando el descanso en ocho minutos con una cuenta atrás visible en la pista. Por su parte, la comunicación arbitral será más directa a través del uso de intercomunicadores en partidos con tercer colegiado, suprimiéndose la señalización clásica hacia la mesa y limitando las charlas con los deportistas únicamente a los parones de juego.
Para evitar interrupciones innecesarias, los futbolistas que requieran asistencia médica deberán ser atendidos fuera de la pista bajo amenaza de amonestación y falta acumulada, mientras que los árbitros reducirán las advertencias verbales antes de mostrar una cartulina. Adicionalmente, el uso de dispositivos electrónicos en el banquillo estará restringido de forma estricta al análisis táctico y de rendimiento, castigando cualquier otro tipo de consulta con tarjeta amarilla.
Por último, en las máximas categorías como la Liga Prime Futsal y la Primera División Iberdrola FS, la fluidez se reforzará mediante un nuevo protocolo de reposición de balones . Habrá once esféricos distribuidos en diez bases alrededor de la pista gestionados por cuatro recogepelotas, impidiendo la entrega directa en mano al jugador. Del mismo modo, para no detener el espectáculo por problemas en el firme, dos asistentes equipados con bayeta y toalla podrán saltar rápidamente a la cancha para secar zonas resbaladizas con la autorización previa del tercer árbitro, todo ello acompañado de un criterio renovado y unificado en aspectos clave como las manos, los bloqueos y las ocasiones manifiestas de gol .


