Luis Enrique emborrona un año histórico en el último segundo
El técnico golpeó a Joao Pedro tras perder la final del Mundial

Luis Enrique emborronó su gran año en el epílogo. El Chelsea le sacó de quicio, le quitó el Mundial de Clubes , le metió una goleada de esas que parecía que sólo podía propinar su PSG y el asturiano dejó una imagen lamentable yéndose a por Joao Pedro y golpeándole. Con la FIFA presumiendo de torneo, de gran final y de éxito con Trump en la grada, es de esperar que le caiga una sanción con la que cierra un año que, hasta esta noche, había sido brillante.
Había antídoto: correr más y correr todos
Al descanso, con 3-0 en contra, se esperaba a Luis Enrique . Alguna genialidad en la pizarra para darle la vuelta al partido. Pero no hubo varita mágica. Los once del Chelsea se estaban merendando a los once del PSG. Cada vez que un jugador de blanco recibía la bola, tenía uno de azul encima. Si era Kvaratskhelia, tenía dos . Maresca encontró el antídoto a un equipo invencible, que venía asustando al mundo a base de goleadas: corriendo más... y corriendo todos.
Dembélé se apagó el peor día
No parece que su Balón de Oro vaya a peligrar, pero Dembélé decepcionó mucho el día que todo el mundo estaba pendiente de él. Sólo tuvo una ocasión de gol y se la sacó Robert Sánchez. Bajonazo .
Robert Sánchez devoró a Saturno
Luis Enrique convocó un día a Robert Sánchez con la Selección y el 90% de los aficionados se encogieron de hombros y se fueron a Google , a ver quién era el portero ese. Cuatro años después de aquella llamada, el del Chelsea dejó una mueca de incredulidad en la cara del exseleccionador con un paradón a Dembélé que amenazaba con ser la primera piedra de la remontada del PSG. No tenía mal ojo Luis Enrique no . Que por cierto, ahora Robert no es ni el tercer portero de La Roja. Vaya generación. Unai Simón, Raya, Remiro, Robert Sánchez, Joan García...
Para los que rajan de Marciniak
A una final de este nivel hay que ponerle un árbitro a la altura. Faghani tendrá buenas referencias, pero no pita habitualmente partidos entre equipos de élite europea y se le notó. Sin criterio con las amarillas, tuvo un rato de pistolero y otro de querer ganarse el respeto que los jugadores no le tenían a base de encararse con ellos . Y que el VAR le tuviera que avisar que una agresión es una roja y no una amarilla fue el remate.
Partido duro y pelea al final
Va a ser que sí querían ganar el Mundial de Clubes. Se pegaron como si no hubiera mañana... y al final Luis Enrique perdió la cabeza con Joao Pedro . Se fue a por el brasileño, le quiso enganchar del cuello y le acabó pegando en la cara. Le puede caer una buena.



